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7-abr.-2026, martes de la Octava de Pascua

«¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?» Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás [...] y nos empuja a avanzar hacia el futuro.

Este gozo no va a pasar porque es el tiempo de la Pascua, tiempo de la vida, de la esperanza y de la fe realizada. Gracias, Señor, por ese segundo día en nuestra semana en el cual nos levantamos llenos de optimismo y podemos comprender que resucitado nos llenas de esperanza, ya que salimos a seguir amando y sirviendo a nuestros hermanos. 

Hoy tenemos que meditar tu palabra en esta frase: «¿mujer, por qué lloras?» Lloramos porque muchas veces te buscamos y no te encontramos, porque no buscamos en el sitio adecuado. En el sepulcro no encontramos sino un recuerdo de muerte porque ya la vida es vivible y comprensible a los ojos de los demás. Seguimos ahora en nuestro diario vivir con la alegría de saber, en las palabras de María Magdalena, que te hemos visto, Señor, y que tú nos has hablado. Celebrando en este día a San Juan Bautista De La Salle, nacido en 1651, quien nos ha regalado un legado de amor en la adecuada instrucción a los niños de las clases sociales más desfavorecidas y haber fundado la congregación de los hermanos de las escuelas cristianas. Que su ejemplo siga siendo un legado de paciencia de sabiduría e inteligencia para saber, guiar y orientar a los jóvenes. Amén. 

Un muy feliz y bendecido martes de resurrección llenos de fe, encendida y servicio desinteresado. 

Palabra del Papa

María Magdalena llora, lo ve pero no lo reconoce, se da cuenta de que es Jesús sólo cuando Él la llama por su nombre; los discípulos de Emaús, deprimidos y con sentimientos de derrota, llegan al encuentro con Jesús dejándose acompañar por el misterioso viandante. ¡Cada uno por caminos diferentes! Buscaban entre los muertos al que está vivo, y fue el mismo Señor el que corrigió el rumbo. Y yo, ¿qué hago? ¿Qué camino sigo para encontrar al Cristo vivo? Él estará siempre cerca de nosotros para corregir el rumbo si nosotros nos hemos equivocado. «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?» Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás, a lo que fue ayer, y nos empuja a avanzar hacia el futuro. Jesús no está en la tumba, él es el Resucitado, el Viviente, el que siempre renueva su cuerpo que es la Iglesia y lo hace andar atrayéndolo hacia Él. «Ayer» es la tumba de Jesús y la tumba de la Iglesia, el sepulcro de la verdad y la justicia; «hoy» es la resurrección perenne a la que nos impulsa el Espíritu Santo, que nos da plena libertad. (S.S. Francisco, catequesis del 23 de abril de 2014).

ORACIÓN 

En la oración de este día, quiero pedirte, Señor, que aprenda a buscarte donde realmente estás y no donde yo me imagine que puedes estar. María Magdalena fue a buscarte a un sepulcro y lo único que pedía era tu cadáver. Tenía un inmenso amor, pero poca fe en la Resurrección. Había quedado muy atada a tu presencia física y no quería soltarte. Dame a mí la gracia de buscarte donde tú estás: no en un sepulcro que huele a muerto sino en el jardín del amor, con fragancia de vida

Reflexión https://www.iglesiaenaragon.com/lectio-divina-7-de-abril-de-2026 

María Magdalena es una mujer loca de amor a Jesucristo. Va al sepulcro a llorar la ausencia de la persona que más quiere. Y pregunta al hortelano si sabe dónde han puesto el cadáver de Jesús.  Ella quiere ir a buscarlo. Le preguntamos cariñosamente: María, ¿qué piensas hacer con un cadáver? No quiero que me contestes porque no puede haber una respuesta razonable. Lo único que hay es una locura de amor. 

Los comentaristas nos dicen que este relato tiene mucho que ver con el Cantar de los Cantares. Hay un jardín, unos esposos enamorados, una búsqueda, unas palabras llenas de admiración, un encuentro. No cabe duda de que San Juan ha montado este relato sobre el trasfondo del Cantar de los Cantares. Jesús Resucitado es el nuevo Esposo. Y María Magdalena va a representar a la Iglesia, como nueva esposa. La consecuencia es clara: Jesús resucitado quiere tener con su nueva esposa unas relaciones esponsales. De este modo, María Magdalena representaría el «amor loco» de esposa enamorada que responde al amor loco de Dios que, en la Cruz, ha entregado su vida. La esposa enamorada no se entrega al esposo por la fuerza o la violencia sino con amor apasionado. Y ésta es la respuesta que espera Jesús de cada cristiano.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.