Pasar al contenido principal

20-mar.-2026, viernes de la 4.ª semana de Cuaresma

viernes4c (31)_2.jpeg

«atentos al abuso del nombre de Dios, de la religión y del diálogo mismo, así como a los peligros que representan el fundamentalismo religioso y el extremismo»

Un nuevo día nos regalas, Señor. para poder manifestar tus obras a nuestros hermanos. Qué bueno poder dar testimonio como tú quieres, con obras de caridad y misericordia, con palabras de optimismo y alegría. Otro viernes penitencial para reconciliarnos contigo y con nuestros hermanos; para poder vivir en abstinencia y ayuno, que nos podamos abstener de malas acciones de voluntades adversas y de situaciones negativas hacia nuestros hermanos. Ayúdanos en este día a que nuestro ayuno verdadero sea nuestra entrega, nuestro servicio, nuestra disponibilidad y ante todo nuestro amor humilde y sencillo. Que tengamos la oportunidad de dar testimonio de tu presencia en nuestras vidas. 

Un muy feliz y penitencial viernes vivido en verdadera armonía.

Palabra del Papa  (cf. Lectio Divina: 20 de marzo de 2026)

Con motivo del 60 aniversario de Nostrae aetate, el Papa León XIV apeló a la unidad de las religiones, porque, aseveró, «más que nunca, nuestro mundo necesita nuestra unidad, nuestra amistad y nuestra colaboración», dado que «cada una de nuestras religiones puede contribuir a aliviar el sufrimiento humano y a cuidar de nuestra casa común, nuestro planeta Tierra», y, por tanto, «deben reafirmar el servicio a la humanidad, en todo momento».

Como también han hecho sus predecesores, León XIV pidió estar «atentos al abuso del nombre de Dios, de la religión y del diálogo mismo, así como a los peligros que representan el fundamentalismo religioso y el extremismo», desafíos a los que añadió los de «la inteligencia artificial, ya que, si se concibe como una alternativa al ser humano, puede violar gravemente su dignidad infinita y neutralizar sus responsabilidades fundamentales» Por ello, el Papa insistió en que «hoy estamos llamados a refundar esa esperanza en nuestro mundo devastado por la guerra y en nuestro entorno natural degradado. Colaboremos, porque si estamos unidos todo es posible. Hagamos que nada nos divida».

ORACIÓN  (cf. Lectio Divina: 20 de marzo de 2026)

Señor, otro día que vengo a estar contigo, a “escucharte”. A veces te oigo, pero no te escucho; estoy entretenido con mis pequeños problemas, mis gustos, mis caprichos, mi pequeño mundo. Estoy en otro mundo y tengo el corazón lleno de ruidos. Pero yo necesito tu palabra. ¿Qué sería de mí si no me hablaras? Tu palabra es el pan que me alimenta cada día. Dame la gracia de escucharte, y cumplir lo que Tú me dices.

REFLEXIÓN  (cf. Lectio Divina: 20 de marzo de 2026)

Me impresionan las palabras del Evangelio: “Los judíos buscaban a Jesús para matarle”. Y es que la verdad incomoda a aquellos que están anclados en la mentira y hacen de la mentira su medio de vida. Buscar a Jesús para matarlo es intentar “matar la vida”. Jesús ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia. Enemigos de Jesús no son sólo aquellos que matan, que aniquilan la vida, sino también aquellos que están satisfechos con una vida relajada, una vida a medias, una vida sin ilusión, sin esperanza, sin ganas de vivir. Son enemigos de Jesús aquellos que no saben qué hacer con el tiempo. En esta ocasión, Jesús “grita”. La vida es hermosa y debemos acudir a Él porque es “especialista en vida”. Ha vivido en plenitud. Por eso, antes de morir, puede decir con orgullo: “Todo está acabado”. Qué bien se debe morir dando un carpetazo al libro de la vida diciendo ¡Misión cumplida!

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.