Por tantas cosas hermosas que recibiremos con seguridad este inicio de semana, te damos gracias. Permite, Señor, que la iniciemos en alegría y optimismo, en deseos de hacer las cosas con amor y de servir a nuestros hermanos con generosidad.
Nos confrontas hoy con esta pregunta: «¿Por qué me están buscando?» ¿Por qué buscamos a Dios? ¿Es solamente por los dones que tú nos das? Cierto que recibimos mucho de Ti, pero ¿te buscamos por lo que significas para nuestras vidas? Ayúdanos a esforzarnos por acercarnos más a ti, llegar a ser más como eres tú.
Anhelamos ardientemente la vida y la felicidad, la realización de todas nuestras esperanzas. Sacia todas nuestras hambres, ya que tú lo puedes hacer porque eres nuestro pan de vida. Y cuando nos hayas saciado de ti mismo, guíanos y danos fuerza para poder llevar a los que esperan el alimento de reconciliación y alegría que solamente tú no puedes dar en plenitud. Sea este inicio de semana, una verdadera motivación para creer en ti, esperar en ti y confiar en ti. Que nuestro camino sea en tu presencia e iluminados por tu Espíritu para que seamos y sigamos siendo testigos de tu amor y lo hagamos en buenas obras y palabras.
Un muy feliz y santo inicio de semana. Con alegría y mucha fe vayamos a nuestras actividades. Abrazos y bendiciones abundantes.
Palabra del Papa
No basta encontrar a Jesús para creer en Él, no basta leer la Biblia, el Evangelio, eso es importante ¿eh?, pero no basta. No basta ni siquiera asistir a un milagro, como el de la multiplicación de los panes. Muchas personas estuvieron en estrecho contacto con Jesús y no le creyeron, es más, también lo despreciaron y condenaron. Y yo me pregunto: ¿por qué, esto? ¿No fueron atraídos por el Padre? No, esto sucedió porque su corazón estaba cerrado a la acción del Espíritu de Dios. Y si tú tienes el corazón cerrado, la fe no entra. Dios Padre siempre nos atrae hacia Jesús. Somos nosotros quienes abrimos nuestro corazón o lo cerramos (papa Francisco Ángelus, 9 De agosto De 2015).
ORACIÓN
Dios mío, ¿qué necesito para llevar a cabo tus obras? Porque no quiero parecerme a los personajes de este Evangelio, que te buscaban sólo para pedir y recibir beneficios materiales. Eres mi Padre, me conoces y me amas, a pesar de mis debilidades. Te amo y confío en que iluminarás este rato de meditación para mostrarme cómo puedo llevar a cabo tus obras. Señor, necesito una decisión firme para buscar en todo tu gloria. Me hace falta constancia y perseverancia para superar las dificultades o los entusiasmos pasajeros. El día de hoy quiero aprovechar el tiempo para amarte y servirte con fe, con generosidad, con decisión, hasta en los más pequeños detalles. Amén.
Reflexión https://www.iglesiaenaragon.com/lectio-divina-20-de-abril-de-2026
Hoy las palabras de tu evangelio son un “aviso para caminantes”. El evangelio nos invita a revisar nuestra religiosidad. Hay un proverbio que dice: “cuando el sabio señala la luna con el dedo, sólo el necio se queda mirando el dedo”. Aquellos que habían llenado sus estómagos con el pan de la multiplicación, buscaban a Jesús para seguir llenando sus estómagos sin trabajar. Esos son los que le querían hacer rey. ¿Un rey de holgazanes? ¿Un rey que les liberara del trabajo y del esfuerzo? ¿Ese era el Mesías que esperaban? Jesús les recrimina su comportamiento tan rastrero y les ofrece un alimento espiritual, el alimento de la fe.
Es verdad que somos “buscadores de Dios”. Pero ¿a qué Dios buscamos? ¿Un Dios hecho a nuestra medida? ¿Un Dios tapa-agujeros? ¿O el Dios Inmenso, Trascendente, que siempre va por delante de nosotros, ¿y nunca lo podemos alcanzar? Ese es el Dios-Misterio al que buscaban los místicos. “¿Adónde te escondiste, Amado, ¿y me dejaste con gemido? … Salí tras Ti clamando y ya eras ido” (san Juan de la Cruz).
