Buenos y agradecidos días al Dueño de la vida. Señor, tú has tomado la iniciativa de amarnos. Enriquécenos con Tu Espíritu envíalo sobre nosotros generosamente, sin medida, para que no nos escondamos detrás de dificultades para apagar al Espíritu Santo y no le dejemos actuar. Que él ensanche nuestro corazón y nos estimule para que sepamos descubrir los numerosos caminos del amor.
Permítenos, Señor, tener la confianza y seguridad de Elías; que no seamos temerosos ante los retos y dificultades que hoy nos pueda presentar la vida. En Ti confiamos y a Ti nos acogemos y sabemos que no quedaremos defraudados. Gracias, Señor, por enseñarnos a cumplir la ley del amor como signo de servicio y entrega. Que la ley perfecta sea la de amarnos como Tú nos has amado. Amén.
Un feliz miércoles pleno en la presencia del Señor y bajo la protección de Nuestra Madre Santísima.
Palabra del Papa
“Integración: Jesús revoluciona y sacude fuertemente aquella mentalidad cerrada por el miedo y recluida en los prejuicios. Él, sin embargo, no deroga la Ley de Moisés, sino que la lleva a plenitud, declarando, por ejemplo, la ineficacia contraproducente de la ley del talión; declarando que Dios no se complace en la observancia del Sábado que desprecia al hombre y lo condena; o cuando ante la mujer pecadora, no la condena, sino que la salva de la intransigencia de aquellos que estaban ya preparados para lapidarla sin piedad, pretendiendo aplicar la Ley de Moisés… La lógica del amor no se basa en el miedo sino en la libertad, en la caridad, en el sano celo y en el deseo salvífico de Dios, Nuestro Salvador, “que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”. “Misericordia quiero y no sacrificio”» (Homilía de S.S. Francisco, 15 de febrero de 2015).
