En la Última Cena, dijo Jesús a sus discípulos: “El que es fiel a mis mandamientos y los guarda es quien me ama. Y al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él”. El otro Judas, distinto del Iscariote, le preguntó: “Señor, ¿y qué ha pasado para que quieras revelarte a nosotros y no a todo el mundo?”. Jesús le respondió: “El que me ama guardará mis palabras; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y habitaremos en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Pero las palabras que me escuchan no son mías, sino del Padre que me envió. Les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, será quien se lo enseñe todo recordándoles todo cuanto les he dicho”.
Palabra del Señor.

