"Este es mi Hijo amado, mi predilecto en quien me complazco". Qué palabras tan lindas las que nos regala hoy el Padre Celestial para presentarte e invitarnos a iniciar nuestra misión contigo. Hoy Señor, queremos agradecerte la oportunidad que nos das para poder ser testigos y anunciar como Juan Bautista que Tú eres el mesías, aquel que nos trae tantos dones para poder compartir con los demás y que, al sumergirnos en el agua de la esperanza, renacemos a la vida de la fe. Queremos compartir el bautismo en fuego y en Espíritu para sentirnos fortalecidos y lograr una perfecta conversión. Gracias por el Don del Bautismo que nos hace hijos, hermanos y herederos del Reino de los Cielos. Con esta fiesta concluimos el tiempo de Navidad. Esta fiesta es una bella oportunidad para renovar con fortaleza nuestro compromiso de verdaderos discípulos del amor, servicio y solidaridad, para que en este tiempo que iniciaremos como tiempo ordinario en nuestra vida de Iglesia, se convierta en extraordinario para nosotros, en términos de paciencia y esperanza. Señor, al celebrar tu bautismo, te damos gracias porque te quisiste asociar a nuestras vidas. Te agradecemos porque nos has revelado el amor que el Padre nos tiene al ofrecernos la salvación. Te bendecimos porque a través de tu bautismo nos abres la puerta a una vida nueva y asumes nuestra condición para redimirnos de la muerte. Ayúdanos a vivir nuestro compromiso bautismal como camino que nos conduce al Padre. Que nuestro deseo de este domingo sea servirte y anunciarte en palabras y obras. Amén.
Un muy feliz y reparador fin de puente y esperanzador domingo.
