Vamos avanzando, Señor, en este primer mes del año que nos has regalado. Miramos al cielo y contemplamos la obra de tu amor; vislumbramos un horizonte lleno de tu presencia, tu gracia y tu amor. Al iniciar en este día nuestras labores lo hacemos en tus mismas palabras: “el Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha ungido y me ha enviado para hacer tu voluntad”. Así como tu padre celestial te envió, hoy nos envías a nosotros para que amemos a nuestros hermanos los sirvamos y vivamos la verdadera felicidad. Haz, Señor, que nuestra vida proclame tu alegría y tu paz, que seas luz que nos iluminas y hagas posible nuestras buenas acciones e intenciones de este día que amemos con el corazón y con sentimientos de sinceridad y de unidad.
Gracias, Señor, porque sabemos que hoy serás nuestra fortaleza, nuestro auxilio y compañía. Las palabras del apóstol san Juan sean un aliciente para nosotros: “amamos porque Dios nos amó primero”. Tenemos la esperanza que este será nuestro año de gracia después de todas las situaciones que hemos vivido y que algunas han sido dolorosas por ver la partida de muchos seres queridos y algunos que se encuentran en un hospital en una clínica o en casa. Así como pasaste haciendo el bien, pasa Señor tu mano sanadora en las necesidades de nuestras familias, nuestros amigos y conocidos. Llénanos de fe y de esperanza para caminar contigo. Amén.
Un muy feliz y vocacional jueves lleno de amor y de la plenitud del Espíritu Santo.
