Por el inicio de este nuevo día que nos regalas, por la semana que comenzamos, por los buenos deseos, por las esperanzas y los optimismos con los que nos levantamos, te damos gracias y queremos caminar en tu compañía. Que tus palabras sean la fuente de nuestra inspiración, nuestras obras hechura de tus manos; nuestra bondad y solidaridad sean tu amor. Inspirados con tu espíritu nos ponemos en tus manos: Tú vienes a vivir en medio de nosotros. A los pobres y paralizados les traes tu perdón y tu tierna compasión. Danos la gracia de creer profundamente que tú quieres liberarnos de nuestro desaliento e impotencia. Danos una fe sincera y una confiada esperanza en tu amor compasivo y sanador, por todos los que están desanimados y se sienten solos, para que nosotros podamos ayudarles a superar sus miedos y restaurar su confianza y esperanza. Como los hombres que ayudaron al paralitico a llegar a Ti, danos la constancia y la perseverancia para que ayudemos a los paralíticos por la soledad, la tristeza o los desánimos a cargar sus camillas, para que, llevándolos a ti, les digas: “Ánimo, toma tu camilla y vete a casa”. permite que hoy seamos un verdadero apoyo para nuestros hermanos.
Ánimo y mucha fe, que Dios nos ama.
Feliz y santo inicio de semana.
