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5-may.-2022 jueves de la 3.ª semana de Pascua

Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado

Nos bendice, nos fortalece y nos guía el amor del Señor en este amanecer. Hoy queremos ser como Felipe, quien recibe una orden que lo lleva no a la ciudad sino al desierto; no a evangelizar multitudes, sino a una sola persona de la que no conocemos ni siquiera su nombre, sólo se nos dice que era etíope. Hoy recorreremos diferentes senderos y no sabemos con quién nos encontraremos sólo sabemos que llevaremos tu presencia y confiamos que hablarás por nosotros, que tu Espíritu nos acompañará y nos guiará. Gracias, Señor, porque con tu palabra abres nuestros corazones y nos enseñas el verdadero alimento que perdura y por eso queremos saciarnos contigo y que tu pan nos dé fuerza para vivir este día en tu misericordia. Jesús, Tú mismo eres este alimento que necesita nuestra alma ─nuestro hombre interior─, porque también el alma debe alimentarse. Permítenos, Señor, que caminemos a tu encuentro, en la fe. Tú mismo nos dijiste: “nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado”. Que el Padre Celestial nos permita encontrarte en este día en nuestros hermanos, sobre todos los más necesitados.

Buen jueves para todos y santificados en el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.