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27-nov.-2021 sábado de la 34.ª semana del Tiempo Ordinario

Nuestra semana va a terminando lo mismo que nuestro mes de noviembre.

Nuestra semana va a terminando lo mismo que nuestro mes de noviembre. Gracias, Señor, por todo lo que nos has concedido durante esta semana (momentos de alegría, de satisfacciones, también momentos a veces difíciles que hemos podido superar porque tú has estado con nosotros); nos has guiado, nos has orientado y nos has protegido. Gracias por todo lo que pudimos realizar durante esta semana, por este descanso que comenzamos a vivir gracias a tu bondad y tu misericordia. Hoy te pedimos, Señor, que tú sigas siendo la luz de nuestras vidas y que nosotros conduzcamos a nuestros hermanos con entusiasmo hacia ti. Construye entre nosotros y con nosotros un mañana mejor, pleno de paz y amor en el que te sirvamos compartiendo los unos a los otros, mientras caminamos animosos con esperanza hacia tu hogar de descanso y alegría sin fin.

Danos esperanza y ayúdanos en nuestros intentos de llevar a nuestros corazones, a veces fríos e indiferentes, el calor de tu amor y de tu amistad, de tu misericordia y compasión, para que llegue el día esperanzador que todos te reconozcan como nuestro Dios y Señor. Permítenos llenar nuestros corazones de la misma esperanza que tiene la madre cuando va a dar a luz; sufre los dolores de parto sin embargo el nacimiento del hijo es la realidad esperada y como tiene anclada su esperanza puesta en su hijito, puede sobrellevar mejor los dolores del momento.

De la misma manera, ante todo sufrimiento deberíamos desempolvar el ancla de nuestra esperanza y lanzarla con fuerza para que se instale en tu corazón atravesando el mismo dolor que nos aprisiona. Que en cada acontecimiento negativo que vivamos hoy recordemos echar el ancla en tu corazón y saquemos de ti la fuerza para “pasar haciendo el bien”. Que Seamos positivos y llenemos nuestros corazones de mucha fortaleza y sobre todo teniendo en cuenta las palabras del libro del Apocalipsis: “Mirad… nuestro Rey no sólo está con nosotros, Él está dentro nuestro y desde ahí, desde el fondo del corazón nos comunica su misma fuerza para realizar el bien”. Que nuestro día sea de verdadera alegría y colocado en tus manos. Feliz y santificado fin de semana.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.