“La luz de un nuevo día, venció la oscuridad; que brille en nuestros ojos la luz de la verdad”. Hermosas estrofas de la parte de una canción que te dedicamos a ti para darte gracias por este nuevo día. Un nuevo amanecer lleno de ilusiones de esperanzas y de confianza en ti.
Hoy en tu palabra nos dices que quien no haya entendido el misterio del reino por rechazarlo, perderá incluso lo que haya recibido; nos ayudas a pensar que así son los terrenos estériles, el camino, el pedregal y las zarzas que no solo perdieron el fruto de la cementera sino hasta la misma semilla. Tú nos dices: “porque al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene”. Es decir, el que tiene (recibe) el reino recibirá muchísimo más en amor; el que no tiene (rechaza) el reino, perderá hasta lo que cree tener. Por eso, Señor, gracias porque nuestra fe en ti nos ayuda a conocer los secretos del Padre Celestial. Así gozamos de la plenitud de tu luz y damos frutos abundantes de fraternidad y solidaridad.
En este jueves vocacional danos, Señor, la ocasión de poder ser una lámpara que verdaderamente ilumine y sirva a los demás. Bendícenos, guárdanos y protégenos en tu amor.
