Día dedicado a ti, día de descanso, día para vivir la felicidad, para agradecerte por el don de la vida. Gracias porque tu palabra nos edifica, nos ilumina y nos muestra el camino que hemos de seguir.
Era ya el deseo de Moisés que todo el pueblo de Dios pudiera ser un pueblo profético inspirado por el Espíritu del mismo Dios. Señor, nos formaste como un pueblo animado por el Espíritu Santo. Permite que este Espíritu nos guíe para renovarnos y que le reconozcamos en la forma como actúa en toda la gente que obra el bien. Cólmanos con tu Espíritu vivificante para que abramos nuestras mentes y veamos tu belleza y verdad con una luz siempre nueva.Abre también nuestros corazones para que podamos recibir de Ti cada día una nueva provisión de coraje y valor. Infunde en todos nosotros un amor respetuoso y tolerante, que nos ayude a amar y servir a nuestros hermanos. Concédenos la gracia de tener tu pensamiento y el de Moisés: «¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!»
Gracias por este día que tendremos de descanso y poder pensar cómo vamos a profetizar mañana al inicio de nuestras labores y en cada una de las actividades que realizaremos. Te alabamos, te bendecimos, te glorificamos, te damos gracias, Señor. Amén.
Feliz y bendecido Domingo.
