El día nace para cada uno de nosotros, por tu bondad y generosidad. Día perfecto para sonreír y servir, para ser felices y amar. Te pedimos hoy, que nuestra fe en ti, permanezca inquebrantable, porque muchas veces nos debilitan nuestros agobios y dificultades y andamos a tientas. Hoy te pedimos, Señor, que tu Espíritu nos llene con su sabiduría y su ardor, para que la semilla de mostaza que es amor y servicio vaya creciendo y robusteciéndose con tu presencia. Que la levadura logre ser fermento de esperanza, de solidaridad y comprensión, para lograr que la masa sea verdadero alimento.
Ayúdanos, Señor, a reconocer que nuestra vida es semilla que necesita de la fecundidad del Espíritu Santo para crecer y dar frutos buenos y abundantes que te agraden a ti y al Padre celestial. Señor, danos la ocasión para que, comprendiendo tu palabra, sepamos qué hemos de hacer: sembrar para cosechar, amar para ser felices, servir para cumplir tu voluntad, ser fermento de esperanza para que entre todos logremos la unidad, la comprensión y la solidaridad. Amén.
Un muy amoroso y servicial martes para todos. Bendiciones abundantes
