Buenos días, es un saludo y agradecimiento. Buenos días para decir gracias, Señor, por el don de la vida, para decir: hoy deseo que sea un día importante para ti, que puedas realizar lo que el Señor tiene destinado para cumplir durante este día.
Hoy en tu palabra muestras extrañeza por la falta de fe de tus discípulos, quizá por el miedo o el temor. Por otra parte, Tú dijiste a la Magdalena “soy Yo, no temas” y a los discípulos de Emaús les abriste los ojos en la fracción del pan. Danos la alegría de confiar en tu palabra y que las nuestras sean confiables para nuestros hermanos. Que sigamos teniendo la fuerza necesaria para mostrarte verdaderamente como el Resucitado. Gracias por esta semana que bondadosamente nos has concedido, en la que hemos encontrado momentos de alegría y felicidad y algunos obstáculos que han sido superados gracias a tu bondad y misericordia. Ahora que tomamos un descanso de fin de semana, repara nuestras fuerzas y concédenos la gracia de seguir siendo discípulos anunciadores de esperanza. Bendícenos en tu Santo nombre. Amén.
Feliz y bendecido fin de semana.
