Pasar al contenido principal

22-oct.-2021 viernes de la 29.ª semana del Tiempo Ordinario

“No hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero”

Terminando una semana más en nuestro diario vivir, te bendecimos, te glorificamos y te damos gracias, Señor, porque desde ahora nos inspiras buenos pensamientos y deseos para vivir un buen día en tu presencia y con tu compañía. Nuestra oración sea desde nuestro corazón.

“No hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero”. ¡Cuántas veces nos hemos propuesto hacer el bien! Nuestra mente y nuestro corazón nos dicen las cosas buenas que tenemos que hacer en nuestra vida, como ponerte a Ti en el centro de nuestra vida, amar a nuestro prójimo, acompañar al triste y solitario, dominar nuestro mal carácter etc., pero de repente actuamos de forma contraria.

¿Quién me librará de este ser mío presa de la muerte? (...) Dios por medio de Cristo Jesús

Ante esta situación, de querer vivir según la voluntad del Padre Celestial y no poder, nos hacemos la misma pregunta que Pablo: “¿Quién me librará de este ser mío presa de la muerte?” Y no tenemos una respuesta distinta a la él mismo da: “Dios por medio de Cristo Jesús". Por eso nos abandonamos a tus manos y te pedimos el don de la fortaleza para revestirnos de tu Espíritu y no dejar que lo negativo domine nuestros sentimientos. Permítenos saber interpretar correctamente los signos de estos tiempos en los que nos invitas a hacer el bien a todos, hablar bien de todos y pensar bien de todos.

Nuestra vida sea pensar en positivo y no dejar que las adversidades nos dominen. Danos tu Espíritu de sabiduría para saber discernir estos signos que sabemos, Señor, son tus designios de amor, bondad y misericordia. A ti nos acogemos y en ti confiamos. En este día, Señor, permítenos abrir nuestros corazones a tu gracia salvífica para que “no tengamos miedo”, como san Juan Pablo II lo dijo y lo vivió, anunciando tu amor con humildad y sencillez; danos la sencillez, la humildad y la confianza en ti, que él recibió como fruto de tu misericordia.

Un muy feliz y vivencial viernes, confortados en el amor de Dios.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.