En este último día de semana laboral nuestro corazón agradecido se eleva hasta Ti. Gracias por el camino que hemos podido realizar, lo que hemos podido sembrar y lo que cosechamos. Nos colocamos en tus manos y seguimos confiando en Ti.
Señor, tú has Resucitado y nos has transmitido un mensaje de esperanza. Libra nuestra fe de rutinas y llénanos con tu Espíritu de fortaleza para que aprendamos a vivir con firmeza en nuestras actividades cotidianas. Ayúdanos para que nuestra vida sea testimonio de tu Resurrección y entrega generosa. Pon tus esperanzadoras palabras en nuestra boca y llena nuestras manos con buenos dones. Permítenos hoy echar las redes de nuestra esperanza a la derecha de la barca para que nuestra pesca sea abundante, ya que lo hacemos en tu Nombre; que lleguemos a ser signo de tu palabra, de tu don de amor y de esperanza para nuestros hermanos.
Gracias te damos, Señor, te alabamos, te bendecimos y te glorificamos. Amén.
