Hoy, Señor, te damos gracias porque nos has llamado a cada uno a la vida y nos envías como tus discípulos a predicar tu mensaje de amor, a llevar esperanza y a ser portadores de servicio. Un día te fijaste en cada uno de nosotros, nos llamaste y nos sigues llamando y hoy queremos responderte en fidelidad y entrega, con alegría y generosidad. No quieres que dejemos de hacer nuestros quehaceres diarios sino por el contrario, en ellos vivamos nuestro discipulado. Al igual que a Pedro y a los otros discípulos, nos invitas a estar contigo, a permanecer en tu amor y tener disponibilidad de corazón. Ayúdanos a saber responder, echando las redes de la esperanza y ansiando que la pesca sea abundante.
Gracias, Señor, por llamarnos a seguirte, a compartir tu vida, tus afanes, tu palabra, tu misión evangelizadora y tu pasión por el amor y la justicia como lo hizo santa Inés, que se entregó plenamente a ti hasta el sacrificio. Al igual que ella, tú tienes una elección en la que sólo cuenta tu voluntad, tu predilección y tu amor. Gracias y permite que lo hagamos en alegría y felicidad y si se presentan obstáculos que no olvidemos tus palabras: “Yo estaré con vosotros”. Vivamos nuestra vocación y dejémonos modelar por el amor de Dios.
Un muy Feliz viernes bendecidos por el Señor.
