En esta bella mañana que nos regalas, Señor, queremos abrir nuestro corazón y sentir la felicidad de poder expresar un “gracias”. Gracias por la vida, por el amor, por el servicio, la salud y por todo lo que nos conseguirás durante esta semana que iniciaremos. Hoy lo primero que contemplamos es la luz del amanecer y esa luz nos invita a cada uno de nosotros, como tú nos dices hoy en tu palabra, a que seamos luz para nuestros hermanos. Sabemos que lo importante es la luz no el candelero, que lo importante es tu presencia en medio de nosotros y que esta luz es presencia, signo de amor, amor que se experimenta, que se vive, que es generoso y se comparte sin medida. Hoy, te vamos a pedir, Señor, que seamos verdadera luz para todos y que cualquier negativismo que pueda ocultarla, lo podamos nosotros superar porque es más fuerte y más brillante la luz de la esperanza y el optimismo, que la oscuridad del pesimismo y el egoísmo. En este día y semana que iniciaremos seamos verdaderos servidores y como dice el libro de Proverbios: “no niegues un favor a quien lo necesite, si está en tus manos hacerlo”. Si vamos a hacer un favor hagámoslo completo sin esperar más recompensa que la divina. Caminemos al encuentro de nuestros hermanos y vivamos la fraternidad y la solidaridad. Una muy feliz y santa semana vivida en la luz y la alegría.
20-sep.-2021 lunes de la 25.ª semana del Tiempo Ordinario
Gracias por la vida, por el amor, por el servicio, la salud y por todo lo que nos conseguirás durante esta semana que iniciaremos.
