Con muchas ilusiones y deseos de conversión, nos levantamos en tu nombre e iniciamos este tiempo de cuaresma que tú nos regalas, para disponernos a regresar a la Casa del Padre Misericordioso, arrepentidos por tantos momentos en que hemos faltado. Hoy comienza la Cuaresma y te pedimos que sea tiempo para quitarnos las máscaras y volver nuestro rostro y nuestro corazón a Ti y a los hermanos. En este santo tiempo ayúdanos a reflexionar sobre el verdadero sentido de nuestra vida. ¿Quién soy yo y para qué estoy en este mundo? ¿Estoy viviendo para Dios y para nuestros hermanos? Hoy nos invitas a recibir la ceniza en nuestra frente con la invitación: “Aléjate del pecado y sé fiel al evangelio”. Permítenos volver a Ti y al Padre bondadoso. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para que, al sembrar ilusiones, tengamos la seguridad que, al término de la cuaresma, nuestra cosecha sea abundante en obras. Nos dices que si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda infecundo, pero que cuando muere da fruto abundante. Permítenos comenzar a morir al hombre viejo, esclavo de pecado, para que iniciemos contigo el camino de resurrección que nos tienes preparado. Que nuestro camino sea el arrepentimiento, la conversión y la disponibilidad con las tres actitudes que hoy nos señalas: limosna, es decir, preocuparnos y cuidar de nuestros hermanos; oración, escuchando Tu palabra y dándole una respuesta de amor y compromiso; y ayuno, controlando nuestras pasiones y renunciando a nuestro egoísmo. Que hoy sea un día lleno de amor en tu presencia y nos ilumines y fortalezcas para emprender nuestro camino a la Casa del Padre. ¿Qué clase de semilla quiero sembrar? Un muy feliz y esperanzador miércoles de ceniza y un fructífero inicio de Cuaresma. “No nos cansemos de hacer el bien, porque si no desfallecemos cosecharemos frutos abundantes”.
2-mar.-2022 Miércoles de ceniza

Con muchas ilusiones y deseos de conversión, nos levantamos en tu nombre e iniciamos este tiempo de cuaresma que tú nos regalas, par
