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2-dic.-2021 jueves de la 1.ª semana del Tiempo de Adviento

El Señor nos ama y nos regala este día para que compartamos su amor.

El Señor nos ama y nos regala este día para que compartamos su amor. Danos la ocasión en este día de poner en práctica tu palabra y ante todo vivirla en nuestros corazones. Bendícenos y abre nuestros oídos para saber qué quieres y qué esperas de cada uno de nosotros. Recibe y acepta nuestra oración. Nuestras vidas son las casas: casa sobre roca, casa sobre arena, casa sobre mezcla de roca y arena. Hoy nos invitas a revisar nuestra edificación existencial. Tú sabes que siempre queremos una casa firme, preferiblemente cimentada sobre roca, sobre la que el agua devastadora de la vida no haga estragos y no nos lleve por delante; una casa sobre la que el viento impetuoso de las circunstancias desfavorables, de las dificultades, no decolore la fachada ni los interiores.

Nos gustaría que nuestra casa esté levantada sobre ti, la verdadera y única Roca en la que encontramos la firmeza de nuestra fe y esperanza. Sin embargo, no siempre nos encontramos con tanta solidez y firmeza, no siempre somos pacientes y prudentes, no siempre escuchamos tus palabras, no siempre decimos «¡Señor, Señor!», pero te pedimos que se cumpla tu voluntad…, aunque no estamos seguros de que nos guste tu voluntad.

Nuestras vidas son las casas que no están terminadas totalmente o que necesitan mantenimiento, reforzar o sanear los cimientos o buscarlos de nuevo. No encontraremos mejor cimentación que la tuya Señor. Tú, que has compartido nuestra condición humilde, permite que podamos compartir este tiempo de alegría y felicidad.

Que nuestra fe no se tambalee en las tormentas y tensiones de nuestro tiempo, antes bien, danos el valor de vivir de un modo seguro y confiado según creemos, para que, como tú, cumplamos la voluntad del Padre y vivamos en tu amor. Que construyamos nuestra casa sobre roca, edifiquemos nuestra vida sobre ti y nunca nos sintamos decepcionados, ya que tú nos amas y estás con nosotros. Que tu santa bendición descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.

Construyamos casas de fe esperanza y caridad sobre la roca firme en nuestro corazón y compartámoslas; elevemos hoy una oración por las personas que amamos y ─de una manera especial─ por las personas a las que no hemos podido perdonar o no nos han perdonado; y hagamos una oración para que vivamos en unidad y reconciliación.

Un muy feliz, vocacional y firme jueves.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.