Por tu bondad y misericordia nos regalas un día más de vida. Gracias, Señor, por todo lo que recibiremos de Ti. Que en este día en que tú nos invitas a llevar la cruz lo hagamos con la alegría de saber que te seguimos incondicionalmente.
Por tu misericordia y la del Padre viniste con tu cruz a liberarnos de nuestro egoísmo, del miedo, del pecado y de la muerte. Haz que crezcamos asimilando tus actitudes y tu mentalidad y llénanos con la fuerza de tu Espíritu para que sepamos llevar las cargas de la vida y aceptar contigo los sufrimientos, de modo que podamos vivir para otros y llevarles esperanza y alegría. Señor, danos tu fuerza para caminar con valor en nuestro viaje a través de la vida, también cuando la misma vida se convierte en camino de cruz, para que te sigamos hasta el fin. No permitas que nuestro lenguaje sea equivocado o confuso a la hora de llevar la palabra oportuna amorosa y servicial a nuestros hermanos. Que nuestro lenguaje sea el del amor y nuestra pretensión sea la de construir el reino de los cielos en medio de nosotros. Que nuestra Madre Santísima sea la grata compañía en este final de semana. Amén.
Felicidades para todos y bendiciones.
Ayúdanos, Señor, a que con nuestras obras manifestemos nuestra fe. Un muy feliz y anhelado viernes.
ORACIÓN
Bendito Padre omnipotente, te agradezco por este nuevo día, ya que con el nacer del sol, con mi despertar y con mi andanza por él, tengo la ocasión de estar más cerca de ti, de ser mejor servidor de lo que fui ayer. Te agradezco por la familia en que me has puesto, por mis amigos que me guían por el bien y todo aquello que lleva por el camino hacia ti, que representan algo positivo en mi vida. Glorifica con tu Santo Espíritu, Señor, cada uno de mis pasos, para que sea ejemplo de tu buen corazón a todos los que en sendero encuentre. Glorifica con tu Santo Espíritu, Señor, mi lengua, mis labios y mi voz, para que ellos sean defensores de tu palabra y transmisores de la misma. Funde en mis manos tu santa sangre, Señor, que estén repletas de tu divina obediencia, para que mi empleo sea bendecido. Que sea tu dicha la que toque mi corazón, y sea cadena universal el saber que soy tu fiel servidor, y de dicha manera ser un instrumento de tu divina paz. Pongo en tus manos todo lo que hoy soy y lo que seré, para que me moldees a tu imagen y preferencia, de tal manera de ser semejante a ti, por el bien de tu pueblo, y para que tu nombre sea glorificado en cada lugar que atraviese. Amén.
