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17-may.-2022 martes de la 5.ª semana de Pascua

Hoy nos iluminas con tu palabra y nos invitas a tener un corazón agradecido como el de Pablo y Bernabé en Antioquía

Esperanzadora mañana la que nos regalas, Señor, para vivirla en fe y optimismo e iniciar nuestras labores en tus manos. Hoy nos iluminas con tu palabra y nos invitas a tener un corazón agradecido como el de Pablo y Bernabé en Antioquía. Ellos, al “evaluar” el resultado de sus viajes, no se fijan en los inconvenientes ni en los momentos difíciles ni en los desencantos que han tenido, sino en cómo el Espíritu había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

Con frecuencia, al realizar nuestras evaluaciones, sofisticadas y bien elaboradas, nos fijamos más en los inconvenientes y en las dificultades, recalcamos más en lo negativo y en lo que nos hace falta, porque queremos ser conscientes de los errores y buscar soluciones satisfactorias, muchas veces en sentido de humildad, pero no reconocemos el justo valor de los logros y de lo que tenemos. ¿No tendríamos que fijarnos también en lo conseguido, en los éxitos ─por pequeños que nos parezcan─, en la bondad y el amor, en la riqueza de la salud y lo mucho o poco que tenemos? Digamos ¡no! al temor o la desesperanza, venga de donde venga.

Ayúdanos a confiar en Ti, que muchas veces nos das más de lo que necesitamos. Confiamos en Ti, que nos invitas a la valentía y a la firmeza, porque contigo a nuestro lado no tiembla ni se angustia nuestro corazón. Confiamos en Ti, que amas al Padre y te sabes amado por él, en una comunión que orienta y da la victoria a nuestras vidas. Confiamos en Ti, esperamos en Ti y aguardamos en Ti.  Danos tu Espíritu de paz, de amor y de fortaleza, para que seamos discípulos confiados y fieles colaboradores de tu amor. Amén.

Un muy alegre y confiado martes en el Señor.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.