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16-nov.-2021 martes de la 33.ª semana del Tiempo Ordinario

“El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”

Bendiciones recibimos al amanecer. Nos regalas un nuevo día y lo recibimos con alegría y dispuestos a amar y servir, sin esperar nada más que satisfacciones, alegrías y la recompensa tuya. Gracias por tu Palabra que nos edifica cada día y nos muestra los senderos que debemos recorrer y lo que hemos de hacer porque sabemos que Eres el verdadero médico del cuerpo y de las almas, ya que posees la medicina de tu amor, tu perdón, tu comprensión, de tu pan de vida; por eso tenemos la firme esperanza que es una medicina divina eficaz, capaz de curarnos todas nuestras dolencias. Gracias por tu bondad y misericordia.

Al inicio de nuestra semana laboral, nos recuerdas que “el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”. Como Zaqueo, nos alegramos al oír tu palabra “hoy tengo que alojarme en tu casa” y abrimos las puertas de nuestro corazón con alegría para recibirte y que puedas marchar con nosotros en nuestras actividades de esta jornada. Tú eres el Huésped más importante en nuestras vidas y queremos hacer siempre tu voluntad. A ejemplo de Nuestra Madre, en humildad y sencillez, permítenos ir al encuentro de nuestros hermanos y haz que realicemos las obras que nos encomiendas. Que contando contigo no caigamos en debilidades y tengamos la fuerza de Eleazar para soportar las dificultades y vencer los obstáculos de este día. A tus manos nos confiamos y a tu amor nos acogemos. Que nuestra Madre Celestial nos acoja en su santo regazo. Amén.

Un muy feliz y esperanzador martes, vivido en fe y optimismo.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.