Día especial que nos regalas, Señor, para emprender este camino que durante nueve días nos guiará para llegar al portal que tú mismo has querido que te preparemos, allí donde tú realmente vuelves a nacer. Danos la ocasión de vivirlos en alegría, armonía y unidad en el amor. Gracias, Señor, por invitarnos a preparar la Navidad y decirnos cómo la podemos vivir bien para que sea una gran fiesta de fe, esperanza y caridad.
Durante los días previos, Tú nos has hablado de Juan Bautista como el testigo de la verdad, la lámpara, el que prepara tu camino, el hombre honesto y de conducta recta que vive austeramente y nos invita a hacer lo mismo.
Gracias, Señor, porque al iniciar en este día tu novena de Navidad, sentimos el anhelo y la esperanza de que, al finalizarla, nuestros corazones se hayan convertido en el verdadero pesebre donde tú quieres de verdad nacer.
Un muy feliz y anhelado inicio de novena y un muy testimonial jueves vocacional.
