Al abrir nuestros ojos y contemplar un nuevo día damos gracias por el don de la vida y te pedimos, Señor, que sea un buen inicio de día, colocados por supuesto en tus manos. Después de contemplar tu Cruz, contemplamos a nuestra Madre que "está junto a la Cruz". Hoy hacemos memoria de Nuestra Señora, la Virgen de los Dolores. Contemplemos su imagen serena. "María lleva en sus ojos todo el martirio de su corazón y al mismo tiempo en su mirada todo el sufrimiento de Jesús. Lo interior de María y lo exterior se han encontrado en el espejo de sus ojos, convertidos en un lago insondable de amor y de dolor". Madre del dolor y la soledad, Señora de la agonía y el sufrimiento, hoy nos colocamos en tu santo regazo para enjugar tus lágrimas y las nuestras a causa de nuestras culpas y queremos hacerlo pidiendo perdón por todos los momentos de sufrimiento.
Sabemos que las penas y sufrimientos son inevitables para los que te seguimos. Danos suficiente confianza en ti para mantenernos fieles y para creer y esperar en tu amor incluso en el abismo del sufrimiento. Danos el valor de enfrentar y asumir las dificultades de la vida y de llevar los unos las cruces de los otros, unidos a María, nuestra Madre Dolorosa, en tu servicio.
Feliz y servicial miércoles para todos.
