Al clarear de este día se alegra nuestro corazón y se fortalece nuestro espíritu porque sigues presente en nuestras vidas. Has acompañado nuestro sueño y ahora nos invitas a retomar nuestras actividades y hacerlo sabiendo que serán bendecidas en tu amor y en tu bondad. Que hoy te glorifiquemos en lo que realizaremos, incluso en nuestro descanso. Señor, Sabemos que estás atento a nosotros en cada momento de nuestras vidas; que nuestra oración llegue hoy a ti como un aliento de esperanza y un grito de confianza que brotan de la sinceridad de nuestros corazones. Sabemos que siempre nos das cosas buenas y, si alguna vez tienes que negar nuestra plegaria cuando pedimos cosas inconvenientes o inútiles, haz que recibamos lo que realmente necesitamos y guarda viva nuestra confianza de que tú eres bueno y cariñoso con nosotros y que todo lo que pedimos en tu nombre se nos concede. Nuestras súplicas se eleven a ti y nos concedas incluso aquello que no nos atrevemos a pedir, que en ningún momento nos desanimemos y seamos conscientes que todo nos lo concederás no al instante, pero sí cuando tú lo quieras y veas que es lo que más nos conviene. Permítenos recordar siempre que: “tus caminos no son nuestros caminos y tus pensamientos no son nuestros pensamientos”. Sea este sábado un día para descansar los que puedan, pero ante todo para dar gracias a Dios por todo lo recibido, lo realizado y lo que quedó por realizar. Oremos y pidamos sin desanimarnos porque tú nos concedes incluso lo que no nos atrevemos a pedir. Hoy podamos tener un momento solitario para hacer silencio interior y exterior; abrir nuestro corazón a tu Espíritu y ser dóciles a tu palabra: ORA SIN DESANIMARTE. “Aprende a perder el tiempo con Dios y descubrirás la maravilla de paz que inunda tu corazón de alegría, amor, esperanza y fortaleza interior que te comunica Dios a través del ejercicio orante de cada día”. Quien ora más sufre menos, vive mejor.
Feliz y perseverante fin de semana bendecidos en tu amor.
