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13-may.-2022 viernes de la 4.ª semana de Pascua

Te saludamos, Señor, y a Nuestra Madre Santísima en su advocación de Nuestra Señora del Rosario de Fátima

“El trece de mayo la Virgen María bajó de los cielos a Cova da Iría”. Con estas palabras de un famoso canto que hoy entonaremos, te saludamos Señor y a nuestra Madre Santísima en su advocación de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. Que ella siga enseñándonos a servir como lo hizo cuando visitó a su prima Isabel y cuando ayudó a los novios en las bodas de Caná, dejándonos esas bellas palabras para cumplirlas: "Haced lo que Él os diga". Sigamos el ejemplo de humildad y de sencillez de María y vivamos en el gozo y la alegría.

Señor, Tú eres el camino que nos conduce al Padre y a los hermanos, la verdad que es Buena Nueva de amor y de esperanza, y la vida que sacrificaste para entregarla por nosotros. Ahora, Señor, permite que le sonriamos a la vida que nos regalas; que nuestra felicidad y alegrías de este día las compartamos contigo; ayúdanos superar nuestros agobios para que con ánimo y optimismo afrontemos esta jornada. 

Ayúdanos a descubrir el camino y proclamar siempre la verdad alentadora y creíble y a dar nuestra vida compartiendo felicidad con los hermanos. Concédenos que aprendamos a darnos unos a otros nuestro tiempo, nuestra compasión, nuestro servicio y sobre todo a entregarnos a nosotros mismos, juntamente contigo.

Que las personas que nos rodean te vean a Ti y a nuestro Padre, y que lleguemos a ser los unos para los otros el camino hacia la esperanza, justicia y amor, la verdad que nos da ánimo y seguridad, y la vida que no tiene miedo de entregarse. Amén

Te alabamos, te bendecimos y glorificamos juntamente a nuestra Madre celestial. Acompáñanos, madre de la ternura y del amor, en tu santo regazo déjanos recostar y protégenos con tu manto sagrado para que encontremos el verdadero camino de felicidad y de amor que tú nos regalas. Un muy feliz y mariano viernes.

Haced lo que Él os diga

Oración a la virgen de Fátima

Oh, Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el cielo.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria

Oh, Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás estas y cuantas gracias te pida, especialmente nuestros hermanos enfermos y los que pasan necesidades, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.

¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tú mi Madre!

¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.