“El trece de mayo la Virgen María bajó de los cielos a Cova da Iría”. Con estas palabras de un famoso canto que hoy entonaremos, te saludamos Señor y a nuestra Madre Santísima en su advocación de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. Que ella siga enseñándonos a servir como lo hizo cuando visitó a su prima Isabel y cuando ayudó a los novios en las bodas de Caná, dejándonos esas bellas palabras para cumplirlas: "Haced lo que Él os diga". Sigamos el ejemplo de humildad y de sencillez de María y vivamos en el gozo y la alegría.
Señor, Tú eres el camino que nos conduce al Padre y a los hermanos, la verdad que es Buena Nueva de amor y de esperanza, y la vida que sacrificaste para entregarla por nosotros. Ahora, Señor, permite que le sonriamos a la vida que nos regalas; que nuestra felicidad y alegrías de este día las compartamos contigo; ayúdanos superar nuestros agobios para que con ánimo y optimismo afrontemos esta jornada.
Ayúdanos a descubrir el camino y proclamar siempre la verdad alentadora y creíble y a dar nuestra vida compartiendo felicidad con los hermanos. Concédenos que aprendamos a darnos unos a otros nuestro tiempo, nuestra compasión, nuestro servicio y sobre todo a entregarnos a nosotros mismos, juntamente contigo.
Que las personas que nos rodean te vean a Ti y a nuestro Padre, y que lleguemos a ser los unos para los otros el camino hacia la esperanza, justicia y amor, la verdad que nos da ánimo y seguridad, y la vida que no tiene miedo de entregarse. Amén
Te alabamos, te bendecimos y glorificamos juntamente a nuestra Madre celestial. Acompáñanos, madre de la ternura y del amor, en tu santo regazo déjanos recostar y protégenos con tu manto sagrado para que encontremos el verdadero camino de felicidad y de amor que tú nos regalas. Un muy feliz y mariano viernes.
