Pasar al contenido principal

13-abr.-2022 Miércoles Santo

dia43cuaresma

"Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro"

Al despertar hemos pensado en la grandeza de tu amor y tu generosidad hacia nosotros. Gracias por este nuevo día que ojalá sea pleno de cosas hermosas y sobre todo de tu presencia.

"Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro". Esta es la súplica que brota en un día como hoy en el que muchos se ponen en camino hacia los lugares donde van a pasar los días del triduo pascual. Hoy podemos preguntarnos ¿Se puede vivir el triduo pascual estando de vacaciones? Quizá podemos responder con sencillez. Se puede vivir el triduo en cualquier lugar... con tal de que no tengamos miedo a buscar y contemplar tu rostro. No importa el lugar, en cuanto podamos dirigir nuestros ojos a ese rostro cubierto de insultos y salivazos y, sin embargo, hermoso, radiante, perdonador. Tu rostro lo vemos en las personas sufrientes que, sin duda, iremos encontrando. Volver la espalda a esos rostros tan reales es volver la espalda hacia ti, que nos miras con ojos de ternura. Que nosotros ─discípulos tuyos─ participemos de tu mesa y comamos el pan de amor y fortaleza y bebamos el vino de alegría, para que nuestra confianza en ti no se desvanezca nunca y para que nos amemos unos a otros en días de alegría y en tiempo de dolor. Ayúdanos, Señor, para que no te entreguemos como Judas, sino que te entreguemos a nuestros hermanos con rostro misericordioso y bondadoso. Bendícenos, guárdanos y protégenos ahora y siempre. Danos verdadera conversión de corazón. Amén.

Un muy reconciliador Miércoles Santo. Y dispongámonos desde ahora para iniciar nuestro camino de seguimiento hacia el Calvario y luego esperanzadoramente hacia la Resurrección. Comencemos a pensar en los frutos de nuestra cosecha. Los abrazo y los bendigo.

Reflexión papa Francisco

Jesús sufrió la traición del discípulo que lo vendió y del discípulo que lo negó... Podemos pensar en todas las pequeñas o grandes traiciones que hemos sufrido en la vida. Es terrible descubrir que una confianza firmemente depositada ha sido traicionada. Desde lo más profundo de nuestro corazón surge una decepción que puede hacer que la vida parezca no tener sentido. Esto sucede porque hemos nacido para ser amados y para amar, y lo más doloroso es ser traicionado por alguien que nos prometió ser leal y cercano. No podemos ni imaginar lo doloroso que fue para Dios, que es amor.  (Papa Francisco)

Recomendado

Cuidemos el corazón de los apegos terrenales. Oremos para estar más unidos a Dios. El Papa nos advierte del peligro de aferrarse a las riquezas.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.