Qué hermosas son las maravillas que nos has regalado, Señor, y más bellas cuando se miran con los ojos del corazón. En este día no pensemos en lo gris que pudo amanecer la mañana, sino en el radiante sol que hay en nuestro interior. Lo más hermoso es que tenemos vida para vivirla y compartirla y lo que te pedimos es que nos concedas la alegría para poder vivir al lado de las personas con las que compartiremos hoy. No permitas que nos sintamos desalentados, temerosos o negligentes, haz que sigamos caminando hacia adelante con esperanza; haznos vigilantes en la oración, para que percibamos los signos de tu venida y que camines con nosotros por el camino que nos ha mostrado. El ejemplo y testimonio de san Josafat, que no vivió su religiosidad al margen de su vida cotidiana, sino que la transformó llenándola de Dios, nos ayude para seguir adelante y culminar esta semana con alegrías y satisfacciones de haber hecho las cosas con cariño.
Bendícenos y llénanos de tu amor.
El calor lo llevamos en el corazón. Sonríe que hoy es viernes y comenzaremos un fabuloso puente para compartirlo en familia. Abrazos de amistad y de amor.
