Pasar al contenido principal

12-abr.-2022 Martes Santo

dia42cuaresma

Por boca del discípulo amado y de Pedro formulamos nuestras zozobras, nuestras incertidumbres, nuestras dudas y temores.

Hoy nos has dado tu amor, al regalarnos otro día de vida para vivirlo y compartirlo. Ayúdanos para que sea un día de entrega y disponibilidad, de servicio y fraternidad. Perdónanos por los días en que al, igual que Pedro y Juan, surgen en nuestros corazones algunas preguntas: "Señor, ¿quién es?" "Señor, ¿adónde vas?", "Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora?". Quién, adónde, por qué. En sus preguntas reconocemos las nuestras.

Por boca del discípulo amado y de Pedro formulamos nuestras zozobras, nuestras incertidumbres, nuestras dudas y temores. Sólo te pedimos sabiduría para comprender tus caminos y no tener actitudes como las de Judas: Primero toma el pan untado por Ti, luego se va. Participa de tu alimento pero no comparte tu vida, no resiste la fuerza de tu mirada. Por eso "sale inmediatamente". No sabe, no puede responder al amor que recibe de Ti. Hoy te pedimos que tu amor esté en nosotros para que te “entreguemos” a nuestros hermanos como Señor de la vida, de la fe y la esperanza, y camines con ellos y con nosotros. Hoy nuestra jornada sea de armonía, de sinceridad, de entrega y de servicio. Amén.

Un muy santificado martes.

Reflexión papa Francisco

El Señor llamó a Judas a ser discípulo. Él nunca logró serlo: no tenía boca de discípulo ni corazón de discípulo... El Evangelio nos hace comprender que le gustaba el dinero...  El amor por el dinero lo había llevado fuera de las reglas: a robar, y de robar, a traicionar, hay un paso, pequeñito. Quien ama demasiado el dinero traiciona para tener más, siempre: es una regla, es un hecho comprobado... Cada uno de nosotros tiene la capacidad de traicionar, de vender, de elegir por el propio interés. Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de dejarse atraer por el amor al dinero o a los bienes o al bienestar futuro. "Judas, ¿dónde estás?". Pero la pregunta la hago a cada uno de nosotros: "Tú, Judas, el pequeño Judas que tengo dentro: ¿dónde estás?"  (Papa Francisco)

Recomendado

Rogar a Dios para no caer en la trampa de la mentira. Si descuidamos nuestra relación con Dios, podríamos ser presas fáciles del demonio.

Tú, Judas, el pequeño Judas que tengo dentro: ¿dónde estás?
Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.