Muy buenos y bendecidos días los que nos regalas y que nos das la ocasión de compartirlos en familia y con las personas que amamos y aquellas a las que deberíamos amar más. Aprovecharemos este lunes de descanso y retornaremos mañana a nuestras labores cotidianas, a iniciar cronogramas y pensar nuestras actividades.
También en nuestra vida de Iglesia iniciamos este corto pero efectivo camino del tiempo ordinario en el cual nos invitarás a que te sigamos. Hoy, Señor, nos das la ocasión de manifestar el amor, como lo hiciste con tus discípulos a los cuales llamaste para que te siguieran. Te seguimos en espíritu y en verdad y manifestamos nuestro deseo de servicio y entrega, de disponibilidad y generosidad, para realizar la misión que nos encomiendas. Queremos ser testigos de tu amor y poder llevar tu mensaje esperanzador a nuestros hermanos. Sabemos que el camino será en ocasiones muy difícil pero cuando metemos tus palabras en nuestros corazones, todo se facilitará porque ellas nos dicen: “no temas, desde hoy serás pescador de hombres”. Ayúdanos a lanzar la red para que nuestra pesca sea abundante y nuestras palabras sean de optimismo y de consuelo.
Tu palabra nos inspire para proclamar contigo: “se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios”. Reino de fe, esperanza y caridad. Iniciaremos mañana una nueva jornada y ojalá lo hagamos cuidándonos y cuidando a los demás, pero llenos de optimismo, paciencia y deseos de hacer las cosas bien.
Feliz lunes de descanso.
