«No temas, basta que tengas fe». Bellas palabras para iniciar nuestro camino en fe y confianza, al iniciar este segundo mes de este año. Hoy elevamos a ti nuestra oración porque con frecuencia sentimos hambre de poder cuando no lo tenemos; cuando lo poseemos, pedimos y anhelamos más poder todavía; y entonces no sabemos cómo usarlo correctamente.
Ayúdanos a aceptar siempre el poder de nuestra influencia, nuestros talentos y cualidades, como dones que vienen de tus manos y a usarlos para el bien de otros, para curar y perdonar, para llevar a otra vida y para edificar como tú lo hiciste. Que nuestra fe sea como la de esta mujer que narra hoy el evangelio, una fe confiada y esperanzadora ─ella no te pide, espera recibir sanación porque cree en Ti─ o la de Jairo, una fe pedida en humildad, pero con mucha confianza. Que sean para nosotros un motivo de seguir confiando en ti. Aumenta, Señor, nuestra fe y danos el don de tu amor. Que estas frases queden grabadas en nuestros corazones: «Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud». «No temas; basta que tengas fe». Amén.
Colocamos en tus manos este mes que iniciaremos. Bendice, Señor, y haz fructíferas las obras y las acciones de nuestras manos.
Feliz martes inicio de mes.
ORACIÓN
Jesús, Tú eres el Médico por excelencia, ese que es capaz de cerrar heridas profundas y sanarlas con profundo amor. De Ti proviene una fuerza sanadora que curaba a todos y por eso no quiero vivir alejado de Ti, pues Tú has resucitado mi alma a la esperanza y al optimismo.
Hoy, Señor Jesús, renuevo mi deseo de seguirte, amarte y servirte. Dame tu gracia para nacer de nuevo en el Espíritu. Quiero vivir en Ti, ser transformado por Ti. Quiero hacer que mi vida sea la mejor oportunidad para adorarte. Que tu fuerza sanadora habite en mi corazón para siempre. Amén. (Autor: Qriswell J. Quero de Pérez)
