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Planificación estratégica

FILOSOFÍA DEL COLEGIO

El Colegio Parroquial San Juan Bautista De La Salle ofrece un servicio educativo enmarcado dentro de una visión cristiana del mundo, que se distingue por ser humanizante, liberadora, histórica, crítica, situacional y eminentemente comunitaria, desde el reconocimiento de la persona humana como un ser en construcción y el respeto y promoción de la diversidad cultural; su actividad formativa se articula en la comprensión de la vida como proyecto ─personal y colectivo─, en concordancia con los fines de la educación, cuya realización requiere el desarrollo del saber ser, el saber conocer, el saber hacer y el saber convivir a imagen y semejanza de Jesucristo, en cuyo modelo y doctrina se hallan los elementos de realización y de transformación del ser humano. De este modo se favorece la convivencia auténtica y el crecimiento de los estudiantes en el ámbito personal y comunitario.

En consecuencia, la acción educativa del Colegio tiende a «despertar la responsabilidad consciente del ser humano; no se trata de introducir en el sujeto cosas de fuera sino que él tome conciencia de sí mismo y de su realidad, se responsabilice de su existencia, se proyecte, sea trascendente y trabaje con valores, ya que estos desatan sentimientos que le mueven a dar respuesta al otro, única razón determinante del ser humano»[1]. Esta acción implica convertir la ciencia en sabiduría y discernir ─a partir de ella─ una propuesta de sentido a la existencia humana.

El Colegio asume que la educación es un proceso comunitario donde se aprende cooperativamente, lo cual comporta una metodología destinada a favorecer el aprendizaje, y a su vez es una condición para que se pueda articular el desarrollo de capacidades de personas distintas. Aprender cooperativamente es pensar en la posibilidad del “nosotros”.

Así mismo, se entiende que educación es un proceso crítico de promoción humana, un esfuerzo de liberación de todas las opresiones en función de una humanización progresiva, personal y comunitaria, y no solo como capacidad competitiva en el campo del desarrollo económico que exige la adquisición de competencias para establecerse en el mundo globalizado (…) atiende al ser humano en cuanto individuo, pero también en cuanto ser-con-los-otros para que él tenga un mejor modo de estar-en-el-mundo[2].

PRINCIPIOS ORIENTADORES

La formación de los estudiantes del Colegio Parroquial san Juan Bautista De La Salle tendrá como principios: las líneas de la Escuela Católica, los lineamientos del Plan de evangelización de la Arquidiócesis de Bogotá, el despliegue de la pedagogía del encuentro y del cuidado y los documentos del Magisterio de la Iglesia (Universal y Particular) sobre su función en la educación, expresados en el Proyecto educativo del SEAB; de igual forma, se incorporarán las reflexiones y los avances de la ciencia que ─en materia educativa─ sean congruentes con la visión cristiana del mundo. De ello se infiere la siguiente serie de principios de la enseñanza[3]:

  • Contextualización: diseño e implementación de ambientes para el aprendizaje relacionados estrechamente con los contextos de los estudiantes.
  • Diversidad/pluralidad: acogida de las diferencias individuales de los estudiantes, como punto inicial y final de las intencionalidades pedagógicas.
  • Formación procesual: favorecimiento de experiencias que promueven el desarrollo tanto de procesos (cognitivos, emocionales, valorativos, argumentativos investigativos y sociales) como de actitudes y conocimientos disciplinares y socioculturales.
  • Diálogo fe-razón; ámbito de encuentro e interpelación crítica y argumentada, entre el bien humano fundamentado en la ética católica y los saberes científicos con sus aplicaciones.
  • Integralidad: desarrollo del ser humano considerado en su totalidad y su unicidad como persona.
  • Formación en la experiencia: atribuir sentido y significado a las propias vivencias.
  • Construcción social: favorecer la formación y el desarrollo de un sujeto humano cognitivo social que se constituye cognoscente en la relación con los otros y con el contexto.
  • Reflexión en la acción: examen permanente para resignificar el quehacer educativo y construir el saber pedagógico y didáctico en perspectiva evangelizadora
  • Creatividad: promoción del pensamiento creativo en los estudiantes para favorecer en ellos diferentes alternativas de aprendizaje.

En concordancia con lo anterior, la Comunidad Educativa determina como principio rector del presente manual de convivencia: APLICAR LA PEDAGOGÍA DE JESÚS.

MISIÓN

Construir y desarrollar un proyecto educativo que articule fe, ciencia y vida mediante el recto uso de la razón y de la técnica, para la formación de seres humanos auténticos capaces de vivir en comunidad y de hacer el bien en la sociedad colombiana, apropiándose de la pedagogía de Jesús y del legado de san Juan Bautista De La Salle.

VISIÓN

Al año 2022 seremos reconocidos como una Institución Educativa Católica que trabaja cooperativamente en comunidades de aprendizaje y que aporta a la sociedad jóvenes formados en valores humanos y principios cristianos, con habilidades en literatura, inglés y matemáticas.

POLÍTICA DE CALIDAD

Ofrecer un servicio educativo que garantice alto nivel de desempeño académico y convivencial donde se promueva el bienestar, el desarrollo de las habilidades humanas y los valores cristianos fundamentales, mediante la implementación de las Comunidades de Aprendizaje, contando con una planta de personal idónea e instalaciones adecuadas y apoyados en un sistema articulado de gestión que favorezca el cumplimiento de los requisitos aplicables y el mejoramiento continuo.

OBJETIVOS INSTITUCIONALES

              1. Construir un proyecto educativo comunitario, a través de una acción educativa evangelizadora orientada a la formación integral, que articule la fe y la vida desde las distintas áreas del currículo.
              2. Capacitar para el cultivo de lo humano-comunitario, de manera que cada estudiante esté en condiciones de ser autor de su propio progreso y desarrollar ─de manera creativa, crítica y original─ un mundo cultural que sea fruto de sus propios esfuerzos.
              3. Aportar los métodos de estudio y las estrategias pedagógicas que capaciten al estudiante para el recto uso de la razón, del conocimiento, de la ciencia y de la técnica.
              4. Promover en el estudiante el desarrollo de herramientas conceptuales propias mediante el cultivo de hábitos para el estudio, la investigación y empleo provechoso del tiempo.
              5. Propiciar el diálogo fe-cultura-ciencia que permitirá a las personas comprender la realidad desde el evangelio y construir una sociedad más humana y sostenible.
 

[1] Cf. P. Gustavo Baena en Seminario formativo sobre la Pastoral Educativa Académica.

[2] Cf. MEZA RUEDA, José Luís. Educadores: ministros de la Iglesia. Colección Teología hoy. Facultad de teología. Pontificia Universidad Javeriana.  Bogotá, D.C., 2005 p. 43

[3] Sistema Educativo de la Arquidiócesis de Bogotá. Proyecto educativo. p. 23