En medio de la profunda crisis ambiental que vivimos hoy, marcada por el deterioro de los ecosistemas, el cambio climático y la afectación creciente a la vida en todas sus formas, queremos invitarles a unirnos en oración, elevando al Señor nuestra súplica por el cuidado y la protección de la creación. Que nuestras acciones y nuestro testimonio sean signos concretos de esperanza, fe y reconciliación con la Casa Común frente a esta realidad que nos interpela.
El magisterio de la Iglesia, especialmente a través de la encíclica Laudato Si’ y la exhortación apostólica Laudate Deum, nos recuerda con urgencia el grave daño que la humanidad ha causado a la Casa Común. La explotación desmedida de los recursos, la contaminación y la falta de conciencia han provocado pérdidas irreparables en la naturaleza, afectando también la dignidad y el bienestar de las personas. Sin embargo, estos mismos llamados nos invitan a despertar, a asumir nuestra responsabilidad y a actuar con decisión y compromiso. Es un momento que exige respuestas concretas y urgentes.
Por ello, como Iglesia local de Bogotá, queremos convocarlos a unirnos a la Jornada especial de Oración el próximo domingo 19 de abril, que viviremos desde los tres énfasis:
Sensibilización: Generando espacios de diálogo y reflexión en nuestras comunidades sobre la realidad ambiental de nuestro territorio más próximo. Es fundamental reconocer la gravedad de la crisis ambiental y, juntos, discernir caminos de transformación desde nuestras parroquias.
Oración: Viviendo de manera especial la celebración eucarística de este domingo como un momento de encuentro con Dios, poniendo en sus manos el clamor de la tierra y de los más vulnerables. Que la oración sea una fuente constante de conversión ecológica en nuestra vida diaria.
Acción solidaria: Impulsando prácticas concretas de cuidado del entorno, promoviendo el uso responsable de los recursos, especialmente el agua, y fomentando hábitos de consumo consciente. Como gesto significativo, proponemos realizar una jornada de limpieza en los alrededores de cada parroquia, reconociendo que el manejo inadecuado de los residuos impacta gravemente nuestros territorios y contribuye a la crisis climática.


