Por la fe que hemos recibido, que bueno poder decir en este día: gracias Señor por tantas cosas hermosas como nos has dado a través de la vida y que hoy más que nunca reconocemos que vienen de Ti. Gracias por el don de la vida, por las personas que hoy podré saludar, por las familias unidas en el amor, por los esposos que llevan adelante y con optimismo su vida de amor, por los hijos que tenemos corazón agradecido para saber cuánto vale el amor de los padres, por nuestros trabajos y actividades, pocos o muchos pero nos das la oportunidad de podernos realizar. Pero ante todo gracias, Señor, por estar a nuestro lado a cada momento de nuestras vidas. Sabemos que tus palabras nos animan y hacen que nuestra confianza sea plena en ti sobre todo en estas bellas palabras: "Ánimo, soy yo, no temáis". Hoy te pedimos que subas a la barca de nuestros corazones para que tengamos la seguridad que cuando el viento sea contrario y las olas nos golpeen, no nos desanimemos porque Tú vas a nuestro lado. Te alabamos, te bendecimos y glorificamos. Hoy nos colocamos a tu presencia, no tenemos miedo a afrontar las labores de este día porque sabemos que serán bendecidas y multiplicadas en tu amor. Gracias, Señor. Amén.
Un muy valiente y acompañado miércoles en tu presencia, Señor.
