Agradable y esperanzador inicio de semana en que nos regalas un nuevo día para vivirlo en servicio y fraternidad. Ayúdanos para que nuestro primer día sea de siembra en buenas obras y acciones.
Gracias te damos por esta mañana en la que celebramos la fiesta de tu amable y adorable santo, Francisco de Asís. Que podamos caminar en nuestra vida como él, siendo uno contigo, uno con la naturaleza, uno con todo lo que es bueno y bondadoso. Haznos humildes y pacíficos como Francisco, auténticos y sencillos siguiendo su ejemplo, para que entendamos fácilmente que la sencillez y la humildad nos llevan a tu perdón y tu amor y sobre todo a tu corazón.
Te agradecemos, desde la pobreza de nuestro corazón, a pesar de nuestra fe imperfecta, de nuestros momentos de pesimismo y de nuestro tibio amor, que nos sigas aceptando con nuestras debilidades, tal como somos. Ayúdanos a ser y a obrar mejor, a prestar un servicio generoso, sincero y desinteresado a nuestros hermanos necesitados.
