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4-ene.-2022 martes después de la Epifanía

Te damos gracias, Señor, por tantas cosas tan hermosas como nos vas regalando en este año que vamos iniciando.

Te damos gracias, Señor, por tantas cosas tan hermosas como nos vas regalando en este año que vamos iniciando. Hemos entrado en un nuevo año, nuevo camino y nuevas ilusiones. Ojalá y con seguridad muchos de nosotros acogiéramos este tiempo como si la vida empezara de nuevo, como una página en blanco que se nos regala, un camino a estrenar.

En este sentido, también tu llamada a seguirte resuena como una vuelta al amor primero, a aquel día que tuvimos la suerte de sentirnos seducidos por ti y nos decidimos a acompañarte por los caminos a los que nos quieras llevar, a veces poco a poco, tras un tiempo largo y lento de maduración, otras veces de manera más repentina y rápida. Permite que acojamos este nuevo año que comenzamos como un regalo para poder seguir respondiendo a la llamada que nos haces hoy, desde el lugar en el que estamos, la realidad que vivimos y las posibilidades que tenemos. Que podamos hacerlo con agradecimiento y alegría porque cuentas con cada uno de nosotros: aquí nadie sobra. Y la aventura a que nos llamas es apasionante. Hoy no podemos volver preguntar “¿Maestro, dónde vives?” Porque sabemos que vives en nuestros corazones, en nuestros hogares, en nuestras labores de cada día. Hoy queremos permanecer en ti. Amén.

Un muy esperanzador y alegre martes. Bendecidos en tu amor.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.