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30-may.-2023, martes de la 8.ª semana del Tiempo Ordinario

Ayúdanos a comprender que darle sentido a la vida es servir y amar generosamente

Vida para vivirla, salud para compartirla, bienestar para ser fraternos, son palabras que tienen sentido cuando hoy te podemos dar gracias por un nuevo día. Ayúdanos a comprender que darle sentido a la vida es servir y amar generosamente. Gracias por tu palabra que nos fortalece para comprender.

Tu promesa es generosa: «El ciento por uno: ahora en el presente (...) y en el mundo venidero, vida eterna». Tú no te dejas ganar en generosidad, pero añades: «Con persecuciones». Eres realista y no quieres engañar. Ser discípulos tuyos —si de verdad lo somos— nos traerá dificultades, incomprensiones e indiferencias. Pero tú consideras las persecuciones y las dificultades como un premio, ya que nos ayudan a crecer, si las sabemos aceptar y vivir como una ocasión de ganar en madurez y en responsabilidad.

Todo aquello que es motivo de sacrificio nos asemeja a Ti, que nos salvas por tu muerte en Cruz. Tú nos dices: «el que quiera seguirme, tome su cruz y sígame». Por eso, siempre estamos a tiempo para revisar nuestra vida y acercarnos más a ti. Permítenos ser discípulos generosos en entrega, amor y disponibilidad, buscando no premios materiales, sino la vida de felicidad, que tú nos prometes: «cien veces más…». Nuestra respuesta a tu amor es amar como tú nos amas y encontrar el verdadero camino de la felicidad. Te alabamos, te bendecimos, te glorificamos y te damos gracias. Bendícenos, guárdanos y protégenos en tu bondad. Amén.

Muchísimas satisfacciones en este día colmado de fraternidad y solidaridad.

PALABRAS DEL SANTO PADRE

En realidad, quiere decirles: «Sí, vosotros habéis dejado todo y recibiréis aquí en la tierra muchas cosas, pero con la persecución». Es «como una ensalada con el aceite de la persecución. Ésta es la ganancia del cristiano, y éste es el camino de quien quiera seguir a Jesús. Porque es el camino que recorrió Él: Él fue perseguido». Es el camino del abajamiento, el mismo que san Pablo indicó a los filipenses cuando afirmó que Jesús, haciéndose hombre, se despojó a sí mismo hasta la muerte de cruz. «Precisamente esta es la tonalidad de la vida cristiana» (…) Este es «el camino de Jesús, pero es un camino gozoso, porque jamás el Señor nos pone a prueba más de lo que podemos soportar». Ciertamente, «la vida cristiana no es una ventaja comercial», sino sencillamente es «seguir a Jesús. Cuando seguimos a Jesús, sucede esto. Pensemos si tenemos dentro de nosotros la voluntad de ser valientes en el testimonio de Jesús». Y añadió: «Pensemos también, nos hará bien, en los numerosos hermanos y hermanas que hoy no pueden rezar juntos porque son perseguidos, no pueden tener un libro del Evangelio o una Biblia porque son perseguidos. (Homilía Santa Marta, 4 marzo 2014)

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.