Por un mes que estamos culminando y un amanecer lleno de amor y de sentimientos de conversión, de vivencia en una vida nueva que tú nos has regalado con tu muerte y resurrección, te damos gracias. Gracias, Señor, por las experiencias vividas y compartidas durante este mes y que seguimos guardando en nuestro corazón, en un testimonio de amor de entrega de disponibilidad y servicio que tú nos enseñaste con tu muerte y resurrección. Ayer en tu Palabra nos dabas una alegría hermosa de saber que te convertías en alimento especial en la multiplicación de los panes y los peces. Hoy la experiencia es para Pedro. Tú vas caminando sobre las aguas y tus discípulos viven atemorizados la experiencia de verte caminar sobre las aguas. Tú caminas sobre las aguas y nos dices: Si te caes, levántate. Muchas veces nos paralizamos sin hacer nada ante una situación por miedo al fracaso. Debemos estar conscientes que tú siempre estás junto a nosotros, no nos abandonas jamás y si caemos tú nos levantas.
Siempre obras milagros en nuestras vidas. Nos haces caminar sobre las aguas turbias de este mundo, nos sostienes con tu gracia para que no nos hundamos nunca ante los problemas. Contigo siempre estamos a flote. Perdónanos las veces en que sentimos la fuerza del viento y nos entran temores, porque alejamos nuestra vista de la tuya; tómanos de la mano y no permitas que nos hundamos.
Un muy feliz y bendecido fin de mes y un santificado fin de semana.
