Pasar al contenido principal

28-ago.-2025, jueves de la 21.ª semana del T. O.

«Dios es tu todo. Si tienes hambre, Dios es tu pan; si tienes sed, Dios es tu agua; si estás en tinieblas, Dios es tu luz; si estás desnudo, Dios es tu vestidura»

Buen amanecer lleno de optimismo y deseos de hacer las cosas según tu voluntad. Gracias por un nuevo día. 

Nos has hecho para ti, y no descansamos sino hasta encontrarte, siguiendo las palabras de san Agustín a quien celebramos hoy. Lo hacemos con sentimientos de gratitud por todo lo que nos concedes. Hoy sabemos que algunos necesitan la mitad de su vida para descubrir que estaban equivocados o quizás para tener el valor de ser suficientemente honestos consigo mismos y para enfrentarse a Dios y a sí mismos, como Agustín, que tenía un corazón inquieto y era un buscador. Una vez que encontró ese valor, su tranquilidad en Dios, reflexionó profundamente sobre su fe y llegó a ser un teólogo muy brillante, pero al mismo tiempo un hombre accesible para la gente sencilla y un modelo de amor para todos los que le rodeaban. San Agustín experimentó que no solamente estaba intentando encontrarte, sino que tú mismo estabas buscándolo a él y estabas dentro de él. 

Permítenos ver cuánto nos amas y cuánto quieres que encontremos la felicidad. Que las oraciones de san Agustín nos ayuden a tener ojos limpios para tu amor y tu cuidado y para responder a tu búsqueda de nosotros con una respuesta incondicional de profundo amor. Te pedimos que tú sacies nuestra hambre y nuestra sed por todo lo que es bueno, verdadero y bello, como experimentó san Agustín con el don de sí mismo y de tu Espíritu. Que te amemos profundamente como nuestro Señor y Salvador. En esta fiesta de san Agustín llegues a ser para nosotros lo mismo que para él: una luz más profunda y brillante que cualquier otra luz; que sea nuestra verdad que nos dé algo de tu visión; que sea la fuerza que nos sostenga en nuestro caminar. Haznos capaces de amarte a ti con todo nuestro ser. San Agustín sea para nosotros la fuente de inspiración y testimonio de vida: 

“Nos hiciste, Señor, para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”.

“En mi corazón soy lo que soy”.

“Cuando nuestro corazón se levanta a Dios, se hace su altar”.

Un muy feliz y santificado jueves vocacional y de verdaderas conversiones.

Palabras del papa León XIX citando a san Agustín

San Agustín, hablando de la primacía de Dios en la vida cristiana, afirma: «Dios es tu todo. Si tienes hambre, Dios es tu pan; si tienes sed, Dios es tu agua; si estás en tinieblas, Dios es tu luz inmarcesible; si estás desnudo, Dios es tu vestidura inmortal» ( In Joannis Evangelium, 13, 5). Estas palabras nos ayudan a cuestionarnos: ¿hasta qué punto esto es cierto para mí? ¿Hasta qué punto el Señor satisface mi sed de vida, de amor, de luz? Son preguntas importantes. De hecho, es este arraigo en Cristo lo que llevó a quienes nos precedieron —hombres y mujeres como nosotros, con dones y limitaciones como los nuestros— a hacer cosas que tal vez nunca pensaron que podrían lograr, permitiéndoles sembrar semillas de bondad que, atravesando siglos y continentes, han llegado hoy prácticamente a todo el mundo. (León XIX, sala Clementina, lunes 30 de junio de 2025)

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.