Es verdad que las luces del alba
del día de hoy
son más puras, radiantes y bellas,
por gracia de Dios.
Es verdad que yo siento en mi vida,
muy dentro de mí,
que la gracia de Dios es mi gracia,
que no merecí.
Es verdad que la gracia del Padre,
en Cristo Jesús,
es la gloria del hombre y del mundo
bañados en luz.
Es verdad que la Pascua de Cristo
es pascua por mí,
que su muerte y victoria me dieron
eterno vivir.
Viviré en alabanzas al Padre,
que al Hijo nos dio,
y que el santo Paráclito inflame
nuestra alma en amor.
Significado
* La luz de la mañana: Representa el regalo de un nuevo día y la renovación de la vida a través de la creación y la gracia divina.
* La gracia inmerecida: Reconoce que el amor de Dios y la salvación son un don gratuito que no se gana por mérito propio.
* La Pascua: Conecta el amanecer diario con la resurrección de Cristo, fuente de la vida eterna para el creyente.
Con los muy buenos días he querido iniciar nuestra reflexión a partir de este himno de origen cristiano al que nosotros, seguidores del Señor y discípulos de amor, le encontramos un significado muy hermoso para este nuevo día. Iniciarlo con alegría y esperanza y dándote gracias a ti, Señor, porque nos muestras el camino a recorrer. Las luces del alba son más radiantes porque están llenas de amor de tu misericordia y tu bondad.
Hoy recibimos una gran lección en tu palabra, porque nos estás invitando a hacer tu santa voluntad en generosidad y sinceridad. El arrepentimiento es un nuevo comienzo, un regreso al Padre que siempre espera. No es demasiado tarde para convertirnos. Si nos dejamos motivar por la conducta de los humildes.
Hoy nos llamas a ser hijos de la sabiduría, reconociendo que el cumplimiento de la voluntad de Dios consiste en hacer el bien y practicar la justicia sobre abundante en lo cotidiano. Ahora, Señor, abrimos nuestro corazón para decirte, aunque nuestra voluntad es frágil, y a veces es rebelde, tu palabra nos llama a responder con fidelidad. Sálvanos de la indiferencia y condúcenos por tu camino, para que no nos apartemos de ti. Cuando nos falte el aliento, socórrenos y danos la perseverancia para no desfallecer. Amén.
Un muy feliz y perseverante domingo lleno de actitudes positivas y de compartir en familia.
PALABRA DEL PAPA
Si tu corazón no es un corazón arrepentido, si no escuchas al Señor, no aceptas la corrección y no confías en Él, tienes un corazón impenitente. Pero estos hipócritas que se escandalizaron por lo que Jesús dijo acerca de los recaudadores de impuestos y las prostitutas, pero que en secreto acudían a ellos para desahogar sus pasiones o para hacer negocios —todo en secreto— ¡eran puros! Y el Señor no los quiere. (…) Estos no pueden recibir la salvación. Están cerrados a la salvación. «Dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre; ellos confiarán en el nombre del Señor» durante toda su vida. Y esto continúa hasta el día de hoy, ¿verdad? Cuando vemos al pueblo santo de Dios, humilde, cuya riqueza reside en la fe en el Señor, en la confianza en el Señor —el pueblo humilde y pobre que confía en el Señor—, estos son los salvos, y este es el camino de la Iglesia, ¿verdad? Debe ir por este camino, no por el otro, el que no escucha la voz, el que no acepta la corrección y el que no confía en el Señor. (…) Cuando podamos decirle al Señor: «Señor, estos son mis pecados; no son suyos, son míos… Son míos. Tómalos y entonces seré salvo», cuando podamos hacer esto, seremos ese pueblo hermoso, un pueblo humilde y pobre, que confía en el nombre del Señor. Que el Señor nos conceda esta gracia (papa Francisco, Homilía del 16 de diciembre de 2014).
