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25-ene.-2022 martes de la 3. ª semana del Tiempo Ordinario

Hoy celebramos a tu Apóstol rebelde y convertido, que supo escuchar tu voz.

Por el nuevo día, nuevo amanecer, nuevas ilusiones y esperanzas, te damos gracias Señor. Hoy celebramos a tu Apóstol rebelde y convertido, que supo escuchar tu voz.

La primera lección que recibió de ti, es que no se puede separar nunca el amor a Dios, el amor a Ti, del amor al hermano. Pablo, oyó tu voz: “Yo soy Jesús Nazareno a quien tú persigues”. Esta voz lo llenó de alegría. Para Pablo fue una buena noticia capaz de llenar, de alegrar su corazón humano. “Estad siempre alegres”. “Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos”. En medio de su vida azarosa, llena de peligros y acechanzas, nunca perdió la alegría. “Estoy rebosando de consuelo y sobreabundo de gozo, en medio de todas nuestras tribulaciones”. Qué hermoso para nosotros cuando podemos rebosar también de esa alegría y sobre todo poder comunicarla a nuestros hermanos y agregar una buena cantidad de esperanza y confianza en ti Señor. “Para mí la vida es Cristo”. “Sé de quién me he fiado”.

Hoy te pedimos Señor que la conversión de san Pablo, llegue a ser para nosotros también una profunda experiencia de conversión y de encuentro íntimo contigo. Que esta fiesta nos haga más conscientes de que cualquier mal que infligimos a otros te lo hacemos a ti, y lo bueno que hacemos, el amor que mostramos, te lo damos también a ti. Danos la gracia de amar a todos, como Pablo y ante todo inspirarnos en sus palabras de amor “el amor cree sin reservas, espera sin reservas y soporta sin reservas, el amor no pasará jamás”. Y en su palabra de intimidad y de confianza: “no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí”. Que sigas siendo nuestra luz y la vida de todos. Que vivas en nosotros, en nuestras alegrías y sufrimientos, en nuestros anhelos y esperanzas, en nuestros amores y amistades. Que seas la inspiración y el sentido de todo lo que somos y hacemos.

Bendícenos, guárdanos y protégenos. Concédenos que sean tus palabras y acciones la fuente de inspiración a nuestras labores. “Estad alegres en el señor”.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, Pbro.