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24-sep.-2021 viernes de la 25.ª semana del Tiempo Ordinario

Alabamos bendecimos y proclamamos tu nombre, Señor, para darte gracias por este nuevo día que nos concedes al término de nuestra sem

Alabamos bendecimos y proclamamos tu nombre, Señor, para darte gracias por este nuevo día que nos concedes al término de nuestra semana laboral; gracias porque tu palabra ha iluminado nuestro caminar y tu presencia nos han fortalecido. En este día en que celebramos a Nuestra Señora de la Merced ─que significa misericordia─ te damos gracias porque, así como nuestra Madre santísima quiso a parecerse a san Pedro Nolasco, de igual manera Ella nos anima en el camino para seguir liberando a nuestros hermanos del pecado, la soledad y la tristeza; en ella encontramos el ejemplo grande de perseverancia que nos acerca a Ti.

Hoy en tu palabra viene la pregunta sobre quién eres ─como en el evangelio de ayer por parte de Herodes─ solo que ahora eres tú mismo el que la hace. La respuesta viene de labios de Pedro: «Tú eres el mesías de Dios». Esta pregunta se repite periódicamente para nosotros: ¿Quién eres Tú para nosotros? ¡Sabemos quién eres! No solo creemos en ti como el Hijo de Dios, el Salvador, y creemos tu palabra, sino que queremos seguirte con fidelidad en la vida de cada día. Sin embargo, tenemos que refrescar con frecuencia esta convicción, para asegurarnos que de verdad nuestra vida está orientada hacia Ti y no solo te reconocemos como Maestro, Médico y Mesías, sino que aceptamos la cruz como tú lo hiciste, como Pedro tuvo que hacerlo después de su confesión. Hoy volvemos a preguntarnos: ¿Quién Eres Tú para mi ahora? ¿cómo te estoy anunciando? Hoy tenemos que anunciarte y reconocerte como el auténtico Jesús que llevas la cruz y contigo queremos asimilarnos cada día más. Nuestra señora de la Merced, nos dé la gracia de su intercesión. Ella, como Patrona de los reclusos ─algunos condenados justamente y otros por injusticias de la vida─ nos ayude a pensar en ellos como hermanos nuestros, a verlos con misericordia, orar por ellos y expresarles nuestra cercanía y solidaridad.

Un muy testimonial viernes, lleno de la presencia le Señor, de servicio, fraternidad y oración.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.