Alegre y optimista despertar, para contemplar las maravillas de tu creación y oír el alegre trinar de los pajaritos que nos anuncian un nuevo día. Gracias, Señor. Concédenos el don de tu Espíritu para que nos guíe y acompañe. Nuestro corazón permanece inquieto hasta que haya descubierto la paz y el amor que tú nos ofreces. Ayúdanos a poner nuestra confianza y alegría, no en cosas frágiles y perecederas, sino en ti, en tu Buena Nueva y en el reino que viniste a instaurar entre nosotros. Haznos pobres de espíritu y receptivos, danos a cada uno de nosotros un corazón atento y sabio para seguir buscando hasta que te encontremos en nuestros hermanos. Muéstranos el camino de la verdadera sabiduría que viene de ti, para que ella nos guíe, nos ayude a servir y a tenerla como un tesoro que hay que buscar, anhelar, amar y acoger porque ella nos conduce por caminos de vida y de bendición y nos entrega la visión de lo que es importante, lo que vale la pena. Que guiados por ella, podamos caminar orientados, libres, seguros, confiados y con generosidad de corazón para ver las buenas acciones y palabras de nuestros hermanos y sintamos la alegría de servirnos y amarnos como tus verdaderos discípulos. No permitas que hoy sintamos envidia de lo bueno que hacen nuestros hermanos y, al contrario, nos alegremos del bien que hacen y podamos seguir su ejemplo.
Al celebrar a san Policarpo, te damos gracias por el ejemplo de su fe profunda y de su fortaleza. Que como él sepamos vivir nuestra vida como un sacrificio que te agrade. Ayúdanos a afrontar con él las contrariedades y dificultades de la vida con gran serenidad y confianza en ti. Guárdanos siempre fieles a ti. Danos la gracia de tu santa bendición. Amén.
Un muy feliz y santo día, colmados de bendiciones y de la sabiduría divina.
