En el calor del día que comienza a nacer para nosotros, te damos gracias, Señor. Ahora dejamos el calor de nuestras sábanas, para sentir la suave brisa de un nuevo día. Gracias por darnos el fuego de tu amor, por darnos la vida y porque hoy emprenderemos en tu nombre este nuevo caminar, siempre con el fuego de tu amor. Hoy nos podemos preguntar: ¿Hemos sentido ese fuego dentro nosotros?
No podemos ser discípulos sin estar poseídos por el fuego del amor, que tiene su origen en el perdón que recibimos de Ti, en la alegría de saber que Tú nos buscas cuando creemos estar perdidos, en certeza de que nunca nos has abandonado y en la fortaleza de contar con el amor con el que te entregaste hasta el extremo por nosotros.
Cuando dejamos que este fuego encienda su llama en nuestro interior se convierte en luz para nuestros pasos. No se trata de un fuego violento y vengativo, sino de un fuego que ofrece calor, luz y aliento de vida. ¿Queremos vivir encendidos en ese fuego? No olvidemos la frase de los discípulos de Emaús: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». Permite, Señor, que la escucha de tu Palabra encienda ese fuego en nuestro corazón. Danos el calor de tu fortaleza a todos los que tenemos que pasar a través del fuego del sufrimiento, del fracaso, de la soledad y líbranos del desaliento. Danos el fuego verdadero de tu fe, esperanza y caridad y permite que el calor de nuestros corazones sea alivio para nuestros hermanos que se encuentran en el frío de la incertidumbre. Danos el FUEGO DE TU ESPÍRITU Y PURIFÍCANOS CON TU AMOR.
Hoy, jueves vocacional, recordamos con mucho cariño a nuestro santo padre, el papa san Juan Pablo II. Él fue un ejemplo grande de sacrificios, creyendo y esperando con fe el camino de seguimiento vocacional; vivió su formación sacerdotal de forma clandestina debido al nazismo; fue a ordenado sacerdote en 1946 en Cracovia. Su ordenación Episcopal se realizó en 1958. En 1978 fue elegido papa y tomó el nombre de Juan Pablo II. Ejerció su pontificado hasta su fallecimiento el 2 de abril de 2005. Entre sus documentos principales se incluyen: 14 encíclicas, 11 constituciones apostólicas y 45 cartas apostólicas. El papa Francisco lo canonizó el 27 de abril de 2014. Fue amigo de todo el mundo, especialmente de los jóvenes a quienes cautivó con dos frases célebres: “no tengáis miedo” y su lema episcopal Totus Tuus en latín significa «Totalmente tuyo». San Juan Pablo II nos ayude a seguir confiando ciegamente en nuestra madre santísima a quien amó entrañablemente. Amén.
Un muy caloroso, amoroso y vocacional jueves.
PALABRA DEL PAPA
Hoy el Evangelio nos presenta un texto exigente (cf. Lc 12,49-53), en el que Jesús, con imágenes fuertes y gran sinceridad, dice a los discípulos que su misión, y también la de quienes lo siguen, no es toda “color de rosa”, sino que es “signo de contradicción” (cf. Lc 2,34). Diciendo esto, el Señor anticipa lo que deberá afrontar cuando en Jerusalén sea agredido, arrestado, insultado, golpeado, crucificado; cuando su mensaje, aun hablando de amor y de justicia, sea rechazado; (…) Todo esto nos recuerda que el bien no siempre encuentra una respuesta positiva en su entorno. Es más, en ocasiones, precisamente porque la belleza de ese bien molesta a quienes no lo acogen, aquel que lo pone en práctica termina encontrando duras oposiciones, hasta sufrir maltratos y abusos. Obrar en la verdad cuesta, porque en el mundo hay personas que eligen la mentira, y porque el diablo, aprovechándose de ello, a menudo busca obstaculizar el obrar de los buenos. Pero Jesús, con su ayuda, nos invita a no rendirnos ni a equipararnos con esta mentalidad, sino a seguir obrando por nuestro bien y el de todos, incluso de quienes nos hacen sufrir. Nos invita a no responder a la prepotencia con la venganza, sino a permanecer fieles a la verdad en la caridad. (León XIV - Ángelus, 17 de agosto de 2025)
