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21-jun.-2022 martes de la 12.ª semana de del Tiempo Ordinario

Hoy, al amanecer de este nuevo día que se inicia para nosotros, te damos gracias por tu bondad y misericordia.

Hoy, al amanecer de este nuevo día que se inicia para nosotros, te damos gracias por tu bondad y misericordia. Tus Palabras siempre nos ayudan a crecer y nos llevan por el camino de las bienaventuranzas (felicidad) si nos fiamos de Ti (fe) y nos decidimos a cumplirlas (obras). Sabemos que no son Fáciles, pero que están llenas de vida. Tú nos preguntas: ¿Qué camino queremos tomar, el menos exigente y sin esfuerzo, o el camino y la puerta estrechos, difíciles y llenos de obstáculos? Nuestra respuesta a ti: esperamos decidirnos siempre por tu camino, que sabemos es de sacrificio y entrega, pero seguro y que, como tú lo aseguras, nos lleva verdaderamente a la vida. Sabemos que no todo es fácil en nuestra vida, pero que teniéndote a Ti nada debemos temer.

Guíanos y fortalécenos para que cuidemos la perla de nuestro corazón en lugar de dársela al enemigo como consecuencia de nuestra debilidad espiritual; para que estemos llenos de buenos sentimientos, disponibles en amor y servicio; para tratar a nuestros hermanos como queremos ser tratados nosotros mismos. Que entre todos encontremos siempre abierta la puerta de tu corazón, donde nos muestras el camino de la verdadera felicidad.

Permite que vayamos a nuestras actividades cotidianas después de este largo puente y que lo hagamos con verdaderos sentimientos de bondad, misericordia y generosidad. Que nuestra Madre nos acompañe y sea nuestro auxilio constante. Amén.

Un muy esperanzador martes, lleno de satisfacciones y felicidades.

Reflexión papa Francisco

Jesús no quiere engañarnos diciendo: "Sí, tranquilos, la cosa es fácil, hay una hermosa carretera y en el fondo una gran puerta". No nos dice esto: nos habla de la puerta estrecha. Nos dice las cosas como son: el paso es estrecho. ¿En qué sentido? En el sentido de que para salvarse uno debe amar a Dios y al prójimo, ¡y esto no es cómodo! Es una puerta estrecha porque es exigente, el amor es siempre exigente, requiere compromiso, más aún, esfuerzo, es decir, voluntad firme y perseverante de vivir según el Evangelio.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.