Alegre y feliz despertar, pese a la fría mañana, con actitudes positivas y buena energía. El calor lo llevamos en el corazón. Gracias, Señor, por el abrigo de la esperanza y el calor de tu amor. Tú has derribado las barreras que nos dividen y nos surgen interrogantes: ¿por qué estamos todavía tan separados, incluso en nuestros propios hogares o con nuestros amigos? Te has sacrificado por nosotros y nos has acercado unos a otros, pidiendo que nos mantengamos unidos por el mismo amor y que no seamos extraños unos a otros. Enlázanos a todos juntos, ayúdanos a demoler los muros que nos dividen —el odio, la indiferencia, la desconfianza y el poder— para que todos seamos uno en Ti. Regálanos el don de la fortaleza para poder hacer nuestras actividades con alegría y danos el don de la vigilancia para estar despiertos y no permitir que las adversidades nos dominen. Nuestros ojos sean “cámaras de seguridad” de nuestro corazón, nuestras manos sean verdaderos candados que no permitan lo negativo en nuestras vidas y nuestros pies sean instrumento para recorrer la jornada de este día por caminos seguros, ya que Tú eres nuestro guía y la verdadera luz que nos ilumina. Confiamos en Ti, esperamos en Ti, nos acogemos a Ti. Bendícenos, guárdanos y protégenos ahora y siempre. Amén.
Un muy vigilante martes, lleno de buenas acciones y palabras. Abrazos abundantes y buena energía.
PALABRA DEL PAPA
El Papa León XIV ha recordado que los Apóstoles, en la víspera de la muerte de Jesús, se encontraban turbados y angustiados, y se preguntaban cómo podrían ser continuadores y testigos del Reino de Dios. «Este morar de Dios en nosotros – continuó el Papa – es precisamente el don del Espíritu Santo, que nos toma de la mano y nos hace experimentar, incluso en la vida cotidiana, la presencia y la cercanía de Dios, haciéndonos morada suya», ha asegurado. Es hermoso – añadió – que, al mirar nuestro llamado, las realidades y personas que nos han sido confiadas, los compromisos que llevamos adelante y nuestro servicio en la Iglesia, cada uno de nosotros pueda decir con confianza: aunque soy frágil, el Señor no se avergüenza de mi humanidad, al contrario, viene a habitar dentro de mí», ha apostillado (25-mayo-2025).
