Saludando esta hermosa mañana que nos regalas y que bondadosamente podemos contemplar, te damos gracias. Día importante para nuestra patria porque elegiremos al que nos ha de gobernar. Danos el don de la sabiduría y de discernimiento para que sepamos elegir a conciencia y pensando en nuestro futuro.
Ahora, permítenos que pensemos en tu Palabra y ─primero que todo─ te alabemos y te glorifiquemos en este día tan especial en que te honramos en tu Cuerpo y tu Sangre. Tú te das a nosotros como comida compartida y nos invitas a hacernos contigo alimento y bebida para la vida del mundo; nos das la fuerza para vivir de la forma como tú viviste, entregado a tu Padre y a los hermanos. Permítenos unirnos más a ti, perdonándonos y haciéndonos participar más profundamente de tu vida. señor, Tú nos sacias con el alimento que necesitamos: alimento de fe, esperanza y Caridad. Señor, ayúdanos a saber compartir los unos con los otros y llegar a alegrarnos mutuamente, porque hoy vuelves a decirnos: “Denles ustedes de comer”. Confiamos y esperamos en Ti, para que los cinco panes y los dos peces, se conviertan en alimento espiritual que nos haga saber compartir en amor y caridad fraternos y lleguemos a sentirnos saciados de tu presencia. Que tu pan de vida sea la prenda de dicha y de felicidad verdaderas. Gracias, Señor por este misterio de amor único, entrañable fiel y transformador. Gracias por ser don, alimento, perdón, justicia, unidad, pan saciante por el que vale la pena vivir. Bendícenos guárdanos y protégenos en tu amor y sácianos continuamente de tu pan de la esperanza, de la fe y la caridad. Amén.
Un muy feliz y esperanzador fin de semana. Buen domingo.
