Alegre mañana y alegre despertar en ese último día laboral de nuestra semana. Ahora, ya despiertos, iniciaremos nuestras labores en la cotidianidad que nos deparará el cumplimiento de tu santa voluntad.
A todos nosotros —que escuchamos, profundizamos e intentamos vivir tu Palabra— no nos sorprenderá ver cómo el evangelista Lucas destaca la presencia de algunas mujeres que te siguen, anotando las distintas tareas que ellas realizaban dentro de la comunidad. Tú, con tu mirada y tus acciones en favor de los pobres, débiles, discriminados de la sociedad y el papel relevante de las mujeres, estableciste un orden nuevo rompiendo la visión de un mundo cerrado y legalista.
Frente a una sociedad que marginaba a las mujeres, tú les otorgaste dignidad y las reconociste como iguales, incluyéndolas como discípulas itinerantes y encomendándoles diferentes tareas en la misión. Esta actitud hacia las mujeres te enfrentaba con las costumbres de tu tiempo. Ayúdanos, Señor, para que, con corazón sincero y agradecido, podamos valorar la valentía, la generosidad y la ternura de todas las mujeres que nos dan un ejemplo grande de optimismo y disponibilidad, siendo madres, hermanas, tías y abuelas. Gracias por su amor y su ternura. Bendícelas. Guárdalas y protégelas con tu amor.
Feliz y agradecido viernes para todos.
Palabra del Papa
Es indudable que debemos hacer mucho más a favor de la mujer, si queremos dar más fuerza a la reciprocidad entre hombres y mujeres. Es necesario de hecho, que la mujer no solamente sea más escuchada, sino que su voz tenga un peso real, un prestigio reconocido en la sociedad y en la Iglesia. El modo mismo con el cual Jesús ha considerado a las mujeres —el evangelio lo indica así— era un contexto menos favorable del nuestro, porque en esos tiempos la mujer era puesta en segundo lugar. Pero Jesús la considera de una manera que da una luz potente que ilumina un camino que lleva lejos, del cual hemos recorrido solamente un tramo. Aún no hemos entendido en profundidad cuáles son las cosas que nos puede dar el genio femenino de la mujer en la sociedad. Tal vez haya que ver las cosas con otros ojos para que se complemente el pensamiento de los hombres. Es un camino que es necesario recorrer con más creatividad y más audacia. (Audiencia de S.S. Francisco, 15 de abril de 2015).
