Último día laboral y segundo día de novena en nuestro camino al Portal del Belén de nuestro corazón.
Que el gozo de este nuevo día nos ayude a comprender la misericordiosa y amorosa presencia del Señor en la vida de cada uno de nosotros y sea la ocasión de dar testimonio de su presencia entre nosotros. Gracias, Señor, por tu rostro misericordioso en el que aliviamos nuestros momentos de penas y tristezas, ya que nos ayudas a darle sentido a nuestras vidas y reafirmarnos en nuestras esperanzas.
En este segundo día de novena contemplamos cómo Jesús, siente compasión con los demás. Valoremos en las personas lo bueno que hay en ellas y expresemos la ternura a los niños, a los enfermos y necesitados. Recordemos que solo la misericordia puede hacernos más humanos y más creíbles en medio de las realidades de nuestro mundo.
Señor, tú viniste y formaste parte de una familia, tu genealogía nos hace volver el tiempo atrás y recordar con cariño aquellos que han formado parte de nuestras vidas: nuestros abuelos, nuestros padres, tíos, etc. Gracias por haber nacido en una familia humilde y sencilla. Amén. Feliz y fructífero viernes para todos.
